El salario real y el empleo caerán a la par durante el 2020, de la mano de la cuarentena obligatoria. Mientras que los puestos en alto riesgo, conformados por el cuentapropismo y las posiciones asalariadas no registradas, totalizan 9.300.000 a nivel nacional, los sueldos formales caerían otro 5% en términos reales y el número llegaría a dos cifras para los informales. Se tratará entonces de un ajuste por precio y por cantidad. Como las empresas están negociando bajas salariales hasta que la producción retome la normalidad, las paritarias no abrirían hasta el último cuatrimestre del año.

En la previa a la crisis sanitaria, la expectativa era que la desaceleración inflacionaria llevara a una leve recuperación del salario real, tras un período 2015-2019 en el que hubo caídas en tres de cuatro años. Ahora se espera una nueva caída.

Las proyecciones pertenecen a la consultora Ecolatina, que también se refirió a aquellas negociaciones como la que ocurren entre la UOM y las patronales, con una baja de 30% durante la cuarentena: "Si bien los ajustes a los trabajadores formales cuyas actividades se encuentren parcial o totalmente frenadas no serán permanentes, dejan en claro que las paritarias tendrán que esperar algunos meses más. El primer paso será volver al nivel salarial inicial para después, si están dadas las condiciones, hacia el último cuatrimestre del año, abrir en la medida de lo posible las distintas negociaciones paritarias".

Además, en términos de empleo se refirió a la precariedad de cuentapropistas y asalariados en negro: "La precariedad de gran parte de estos trabajadores los pone como la parte flexible de nuestro mercado laboral y quienes más sufren la crisis: sus empleadores no logran recibir ayuda del gobierno y el eventual desempleo los encuentra sin un seguro al que recurrir. En este sentido, el IFE de $10.000 intenta asistirlos pero dicho importe es mucho menor al percibido anteriormente".