Con las copas llenas sobre la mesa, la pantalla de la computadora en Zoom, la libreta para anotar y el espíritu enófilo intacto, las catas se mudan al mundo virtual. Motivo de encuentro para el público amante del vino y para los expertos, el placer de compartir apreciaciones sobre cosechas y variedades no se frena en cuarentena.

Esta modalidad online no es nueva, pero proliferó en estas semanas de pandemia y vida hogareña. Al igual que el delivery de botellas, son algunas de las formas en las que el sector se reconvierte para mantener la actividad en estos días poco convencionales.

"Las catas guiadas de vinos son una experiencia sensorial, donde