Solo faltan tres semanas para que expiren los plazos de concesiones en el Puerto de la Ciudad de Buenos Aires y, en ese contexto, se recalienta el escenario.

En principio, el Gobierno, a través del Ministerio de Transporte, decidió postergar la licitación y tiene definido que dichas concesiones tendrán una prórroga de dos años, por lo que los tres grupos que manejan la terminal portuaria continuarán hasta mayo de 2022.

Con ese horizonte de continuidad a la vista, la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (Fempinra) expresó su preocupación por "la puja comercial existente entre Terminales Río de la Plata (TRP) y Terminal 4 SA-APM Terminals, integrante del Grupo Maersk", a la que acusaron de desviar carga a otros puertos para desestabilizar a su competencia. Además, dice que está en jaque la continuidad de 800 trabajadores.

Rápidamente, APM Terminal 4, propiedad del grupo danés Maersk, recogió el guante y aseguró que "la Fempinra miente y desinforma cuando busca responsabilizar a nuestra empresa por los posibles despidos de 800 trabajadores de TRP en el supuesto caso de que esta compañía, que gozo de una situación de liderazgo en el Puerto de Buenos Aires durante más de una década, decidiera, ante el vencimiento y no renovación de un contrato comercial de un servicio puntual, retirarse del puerto y despedir a sus trabajadores". Hasta ahora, los cargueros de Maersk utilizaban los servicios portuarios de TRP. Pero tras haberse integrado a nivel mundial con Hamburg Sud, Maersk comenzó a concentrar sus servicios en sus controladas.

Por otra parte, el operador agregó que el gremio, "en su supuesta defensa de los trabajadores de TRP y en sus reiterados pedidos de proscribir o condicionar la continuidad de APM Terminal 4 en el Puerto de Buenos Aires discrimina a los más de 600 empleados de nuestra terminal, a quienes pondría en riesgo de manera indolente e irresponsable".

Los representantes gremiales, por su lado, le pidieron al Estado que utilice "en el medio de esta pandemia, y ante la falta de comprensión social de las empresas multinacionales en puja, la totalidad de los instrumentos normativos que tiene a su mano para garantizar el nivel de cargas y de empleo del Puerto de Buenos Aires". En respuesta a eso, fuentes de Terminal 4 le indicaron a BAE Negocios que la compañía le ha garantizado al sindicato en más de una oportunidad la continuidad de "todas las fuentes de trabajo asociadas con el servicio que se mudará a la terminal a partir del 15 de mayo".

Además, la compañía asegura que lejos está de una situación de concentración de mercado, ya que su terminal solo opera alrededor del 15% de la carga de contenedores y, con la incorporación de un nuevo servicio, seguiría muy lejos de contar con una "posición dominante".

"Queda a la vista que buscan influir y manipular a las autoridades competentes en defensa de intereses particulares, que lejos están de representar a los trabajadores en su conjunto y mucho más lejos se encuentran aún de un verdadero compromiso para garantizar la continuidad y la actividad del Puerto de Buenos Aires", agregaron.

Según explican en el sector, el mayor volumen de carga portuaria lo maneja en la actualidad Exolgan en la terminal de Dock Sud, con más del 40% de market share. Esta empresa funciona bajo el paraguas de PSA, operador portuario de Singapur.

Por su lado, TRP -propiedad del grupo DPW (Dubai Ports) y de Alfredo Román- opera las terminales 1, 2 y 3 y cuenta con 20% de participación; y Terminal 4 APM y Bactssa, que maneja la 5 y es propiedad de la británica Hutchinson Ports, cuentan con un 15% cada uno. El resto corresponde a los puertos de Zárate y de La Plata.