El mercado de los teléfonos móviles en la Argentina tuvo una pendiente descendiente en los últimos años por una combinación de "saturación, falta de novedades como para incentivar un recambio y, principalmente, una macroeconomía local que impactó fuertemente en el consumo", según un análisis privado.

De hecho, según el último informe de la consultora Carrier y Asociados, el año pasado el mercado cerró en su punto más bajo en quince años, alcanzando las 7,5 millones de unidades.

Se trata de una cifra similar al 2004 aunque en ese momento la tendencia era a la alza, con un mercado en plena expansión que superaría los 12 millones de unidades en 2005.

En cambio, para este 2020, según Carrier, cuando todavía no se hablaba del coronavirus en la Argentina, las proyecciones marcaban que si se repetían los 7 millones del 2019 "se podría hablar de un éxito".

"Esas proyecciones, nada alentadoras, se vieron pulverizadas desde que comenzó el aislamiento. Sin gente en las calles y con comercios cerrados, la caída de las ventas en este período se ubica entre el 70% a 75%", advierte el informe.

Esto sucede "a pesar de un aumento en las ventas por medios online que mitigó, muy parcialmente, la caída a pesar de crecimientos del orden del 50% para este canal", según Carrier.

"El panorama a futuro no es alentador, ya que una vez pasado el aislamiento (aunque sea parcialmente) quedará una economía muy maltrecha con gente con poco dinero en los bolsillos. Un 2020 que da ganas estar ya en diciembre", concluyó el informe.