El ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, dijo que es probable que el Banco Central "riegue" con dinero la economía del país si se produce una depresión por la pandemia del coronavirus.

Pese a todo, Guedes afirmó en un evento en vivo por Internet organizado por el banco Itaú que prevé que la mayor economía de América latina tenga una recuperación económica "en forma de V", ya que sus signos vitales se han conservado hasta el momento.

El Congreso brasileño aprobó una enmienda constitucional con gasto extra y medidas de emergencia para ayudar a capear el impacto de la crisis, dando poderes al Banco Central para comprar activos del sector privado y del público.

En caso de depresión, Guedes indicó que el Banco Central podría aportar liquidez a las compañías e, incluso, a los pequeños negocios.

"Vamos a regar toda la economía en caso de depresión, si hay una demanda infinita de liquidez", señaló.

Según indicó, lo más probable es que la economía brasileña se recupere rápidamente, gracias a que las tasas de interés están a un récord mínimo. El miércoles, la entidad monetaria rebajó su tasa referencial Selic en 75 puntos básicos, al 3%.

Asimismo, agregó que las medidas que permiten a las firmas reducir el salario y los horarios de sus trabajadores han salvado casi 6 millones de empleos hasta la fecha.

Guedes pareció así volver sobre sus pasos tratando de llevar tranquilidad, luego de que en la semana había advertido sobre un posible "colapso económico" del socio principal del Mercosur. "Aunque el pueblo tenga dinero en la mano, dentro de unos 30 días empezaría a haber carencias en las estanterías (de las tiendas) y a desorganizarse la producción, entrando en un sistema de colapso económico, de desorden social", aseguró el titular de la cartera económica brasileña.

Muertes

Las declaraciones se conocen mientras Brasil emerge rápidamente como uno de los mayores epicentros mundiales del coronavirus, con 155.939 casos y 10.611 muertes.

Brasil acumula unos 156.000 infectados y más de 10.600 víctimas fatales desde que empezó la pandemia.

Ante esta situación, el papa Francisco llamó por teléfono al cardenal Odilo Pedro Scherer, arzobispo de San Pablo (el estado más afectado), a quien le expresó su preocupación por el número de pacientes y la pérdida de vidas humanas.

"Expresó su cercanía y solidaridad con toda la población de San Pablo y dijo que rezaba por nosotros. Finalmente, pidió transmitir su bendición apostólica a todos y también se recomendó a nuestras oraciones por él", sostuvo Scherer.

Por si fuera poco, este viernes por la noche el Superior Tribunal de Justicia suspendió una decisión judicial que obligaba a Bolsonaro a divulgar el resultado de las pruebas de coronavirus a las que fue sometido en marzo.