Tras el escándalo por las compras de alimentos con precios que excedían los máximos impuestos por Comercio Interior, el Gobierno dictó una nueva normativa para que todas las adquisiciones vinculadas con la emergencia sanitaria respeten los topes impuestos por Comercio Interior.

A través de una decisión administrativa firmada por el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, se estableció que, para los procesos de compra que se lleven a cabo para atender la emergencia "no podrá en ningún caso abonarse montos superiores a los Precios Máximos establecidos" por la Secretaría de Comercio Interior.

"Esto será de aplicación a los procesos de compra regidos por la Decisión Administrativa N° 409/20 que se encuentren en curso y que a la fecha de vigencia de la presente no hubieran sido adjudicados", establece la resolución. Además, se indica a los ministros y los organismos descentralizados que, en el caso de los procesos de contratación que no se hayan finalizado, "se respeten, en todos los casos, los precios máximos".

Y agrega que "se procederá a pagar exclusivamente hasta el monto correspondiente a la aplicación de la mencionada Resolución, respetando los precios máximos allí previstos". Este es un punto que había adelantado el presidente Alberto Fernández el lunes a la noche cuando fue consultado acerca del escándalo en Desarrollo Social. Allí, el mandatario dijo que no duda de la buena fe del ministro Daniel Arroyo, pero que no se pagaría por encima de los precios indicados como tope por el propio Gobierno.

"Así como resulta prioritario garantizar el cumplimiento de dicha medida, por parte de quienes venden tales productos a los consumidores, para garantizar el bienestar de los y las habitantes del país, es necesario que el propio Estado resulte alcanzado y se ajuste en sus compras a los Precios Máximos establecidos por la Resolución de Comercio Interior", se indicó en los fundamentos.