La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, advirtió a los líderes de la Unión Europea (UE) que el PIB de la zona euro puede caer este año entre el 5% y el 15% por el impacto económico de la pandemia del coronavirus.

En un escenario intermedio, dijo Lagarde, el golpe no sería menor, puesto que el retroceso económico de la región alcanzaría el 9 por ciento.

Lagarde lanzó este duro pronóstico en su intervención en la cumbre de los líderes de la UE para acordar la respuesta ante la que apunta a ser una crisis económica sin precedentes, mucho más dura que la que estalló en 2008 y que llegó a poner en jaque el proyecto europeo.

La presidenta del BCE volvió a trasladar a los responsables políticos europeos la importancia de tomar una decisión conjunta y contundente y les advirtió del riesgo de "hacer demasiado poco demasiado tarde".

Lagarde ya advirtió que el impacto económico de la pandemia podría ser superior al de la crisis de 2008 si no se adoptaba una estrategia conjunta y coordinada y apeló una vez más al esfuerzo fiscal de los gobiernos de la zona euro.

Por su parte, el BCE ya está poniendo todas las facilidades posibles para garantizar la estabilidad financiera en la zona euro y la liquidez del sistema bancario para la concesión de créditos.

La autoridad monetaria lanzó un programa extraordinario de compras por 750.000 millones de euros, libre de limitaciones para adquirir deuda de países concretos, y en su decisión más reciente, aceptará como colateral a cambio de liquidez activos con una calificación inferior al grado de inversión, lo que supone un alivio directo para Italia y sus bancos, cargados en sus balances de deuda soberana del país.

El borrador que la Comisión Europea propuso los líderes, plantea la emisión de 320.000 millones de euros en bonos europeos como parte de un conjunto de medidas que movilizarían hasta 2 billones de euros, publicó Europapress.

También prevé multiplicar la dotación del presupuesto de la eurozona creado recientemente hasta los 200.000 millones, destinar otros 200.000 millones a "fortalecer el mercado interno", movilizar hasta 150.000 millones a través de fondos de Cohesión entre 2021 y 2022 y duplicar la capacidad el denominado 'plan Juncker'.