Nada debe ser más terrible que realizar una inversión varios cientos de veces millonaria en dólares para crear una plataforma llena de estrellas y que caiga una pandemia. Es lo que acaba de sucederle a Jeffrey Katzenberg, creador de DreamWorks Animations, quien lleva año recaudando inversiones para su plataforma Quibi. Quibi, recordemos, todavía no disponible fuera de Estados Unidos, está dedicada exclusivamente a los contenidos breves on demand, series y programas de no más de diez minutos. El lanzamiento se anunció a principios de marzo para el 6 de abril. Y entonces el lector sabe qué sucedió: las campañas de marketing quedaron heridas (de muerte) por el coronavirus. "Culpo de todo lo que salió mal al coronavirus", dijo Katzenberg en una entrevista publicada en el New York Times. Sin embargo, los números reales (de ser ciertas las previsiones) son menos desalentadores.

El artículo del diario, citado por Variety, dice que la app de Quibi logró 2,7 millones de descargas, aunque la empresa asegura que el verdadero número es de 3,5 millones, de los cuales 1,3 millón corresponde a usuarios realmente activos, un número para nada menor en estos tiempos. Y se supone que, a fin de año, logrará ingresos totales por USD250 millones. Pero (siempre hay peros) existen algunos problemas: Qubi es una plataforma diseñada exclusivamente para ser vista en dispositivos móviles, especialmente teléfonos. Y, además, los contenidos tienen la longitud de (palabras del propio Katzenberg) los "in betweens", los ratos perdidos o esos momentos "entre" momentos en los que se trata de cubrir un ocio obligado. Viajes en transporte público, espera en consultorios, etcétera.

La idea funcionaría bien si no fuera por el pequeño detalle de la pandemia. En efecto: los "in betweens", esos ratos perdidos, se desvanecen rápidamente en el confinamiento, donde el uso del tiempo es completamente distinto que en la habitual semana laboral. Pero, además, que el sitio no pueda verse (no tiene app nativa para eso) en un televisor común es bastante complejo en estos momentos, en los que los dispositivos móviles se utlizan menos para contenidos que los aparatos "grandes". Recién después de dos semanas de su lanzamiento, y cuando ya era inevitable el confinamiento, Quibi anunció que dispondría de la capacidad de emitir contenido del celular al televisor. De todos modos, el medio vaso lleno es evidente: incluso ante tamaño problema global como una pandemia, el sitio crece. Es decir, el diagnóstico de Katzenberg sobre la existencia de un nicho para contenidos breves en celulares era cierto. Habrá que ver si lo capitaliza Quibi o alguien más.