La magnitud de la deuda y la apretada situación fiscal de los países latinoamericanos, que se acrecentaron en los últimos años, complican la situación de la región a la hora de afrontar la crisis por coronavirus, según planteó la calificadora de riesgo estadounidense Moody’s, que destacó que "la carga de la deuda tendrá un aumento, en promedio, de siete puntos porcentuales del PBI, que en América latina alcanza el 54% del producto bruto interno".

Los países de América latina enfrentan el impacto del coronavirus con una mayor deuda y cargas de intereses y menos espacio fiscal general del que tenían en años anteriores, cuando los precios de las materias primas empezaron a caer.

Al mismo tiempo, las percepciones de riesgo de los inversores hacia los mercados emergentes se deterioraron, lo que hace que tengan condiciones menos favorables a la hora de pedir financiación, indicó un análisis de Moody’s.

Las dificultades para obtener financiamiento crecen a medida que los países registran mayores déficits, en parte provocados por un fuerte incremento en los gastos relacionados con la salud, y se genera una menor recaudación de ingresos fiscales a medida que las economías se contraen por el parate de la actividad que generó la cuarentena.

El acceso a los mercados financieros mundiales está afectado por percepciones de mayor riesgo, persistente volatilidad y mayores costos de financiamiento transfronterizo, por lo que los países de la región probablemente dependerán de fuentes alternativas de financiamiento.

"Los costos promedio de endeudamiento latinoamericano son casi 200 puntos más altos que a principios de año", añade el reporte, que menciona entre las fuentes posibles de financiamiento a entidades multilaterales (organismos como el Fondo Monetario, el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo), mercados locales y, los que las tengan, reservas fiscales.

Para acceder al mercado de deuda, Moody’s ha separado a los países en grupos. Los que enfrentarán costos de endeudamiento relativamente bajos serán Perú, Chile, Panamá, Uruguay, Colombia, Paraguay, Guatemala y Brasil. Por su parte, los países que enfrentarán costos altos son México, Honduras, República Dominicana y Bolivia. Por último, los que no tendrán acceso serán Costa Rica, El Salvador, Argentina y Ecuador.

Para la agencia calificadora de riesgo, los países de América latina saldrán de la crisis provocada por la pandemia con un debilitamiento en sus métricas fiscales, ya que las economías de la región se contraen y los déficits de los gobiernos se incrementan.