La ministra de Mujeres, Género y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, sostuvo ante el Senado que "efectivamente el aislamiento obligatorio aumenta los riesgos de violencia de género" y confirmó que desde el inicio de la cuarentena se incrementaron en un "39% las llamadas" a las líneas de atención.

En una videoconferencia con la Comisión Banca de la Mujer, la funcionaria informó sobre las medidas adoptadas frente a esta problemática en el marco de la cuarentena y destacó la declaración de la línea 144 como "servicio esencial" y la implementación de nuevas vías para recibir denuncias, al tiempo que defendió la campaña "barbijos rojos".

La comisión que preside la pampeana Norma Durango e integran todas las senadoras nacionales fue la primera en reunirse bajo la modalidad online en la Cámara alta y, además, contó con la participación de Jorge Taiana como único hombre presente en el encuentro.

Una de las primeras medidas adoptadas en ese contexto fue "dictar una resolución por la cual se declaró servicio indispensable la línea 144" que recepta las denuncias para "incrementar la cantidad de operadores y operadoras a la línea", explicó la ministra.

Además, subrayó que "entendiendo que la posibilidad de llamar (a esa línea) para las mujeres que estuviesen en el hogar con el agresor podía resultar un mecanismo poco viable" se habilitaron "tres líneas de celulares para contacto vía WhatsApp y la casilla de mail linea44@mingenero.gov.ar".

Durante una exposición de dos horas, en las que la ministra respondió las preguntas que las senadoras le enviaron por escrito previamente, Gómez Alcorta se refirió a la cantidad de femicidios directos y sostuvo que "en los últimos años la variación es muy mínima".

La ministra precisó que "hay muchos registros" que miden los femicidios y que el de la Corte, que se basa directamente en las causas judiciales, "tiene un nivel de precisión muy bueno", tras lo cual agregó que según ese trabajo "hay un número muy alto que va entre 235 y 251", pero que "es estable y no hay un indicador hoy de que eso se haya incrementado".

Por otra parte, la funcionaria defendió la campaña "barbijos rojos", que consiste en que una mujer víctima de violencia pueda acercarse a una farmacia a pedir ayuda y precisó que "la idea no es que el farmacéutico tenga que hacer una intervención sino contar con un lugar a donde una pueda ir a decir que necesita ayuda".