El ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, dijo si bien el actual nivel de gasto público es una excepción para combatir la pandemia del Covid-19, está en contra de un exceso de erogaciones del Estado porque, en su opinión, ese tipo de políticas no dieron buenos resultados en el pasado.

"Lo que no podemos hacer es justamente planes nacionales de desarrollo, como se hacía antiguamente, porque nuestra dirección es otra; el exceso de gastos del gobierno corrompió la democracia brasileña, estancó la economía", dijo Guedes en declaraciones a la prensa acompañado por el presidente Jair Bolsonaro.

Guedes afirmó que el aumento de gasto por parte del Estado este año es una "excepción" debido al Covid-19, pero que la política económica de Brasil "sigue siendo la misma", de compromiso con el déficit y el gasto de las cuentas públicas y con una agenda reformista.

En referencia a un embrionario plan llamado Pro-Brasil, anunciado la semana pasada por militares del gobierno para el fomento estatal del crecimiento de la economía y al que Guedes se opone, indicó que se trata apenas "de estudios en el área de infraestructura y construcción civil". La propuesta, de carácter desarrollista, fue presentada sin la presencia de Guedes o alguien de su equipo.

Y agregó: "Ahora, va a ser dentro de los programas de estabilidad fiscal nuestra. Nosotros no queremos convertirnos en una Argentina, no queremos convertirnos en una Venezuela. Estamos en otro camino, el de la prosperidad, no en el camino de la desesperación".

En ese sentido, dijo Guedes, "Brasil va en camino de la prosperidad, vamos a aumentar los salarios con incremento de la productividad, estamos privatizando, abriendo la economía y aumentando las inversiones".

Por su parte Bolsonaro no tuvo dudas al afirmar que Guedes es "el hombre que decide la economía" en Brasil. "Él nos da el norte, nos da las recomendaciones y lo que nosotros realmente debemos seguir", agregó.

Hasta el momento, las cifras de infectados en Brasil superó la barrera de los 63.000 y alcanza más de 4.300 muertes.

La paralización económica provocada por el coronavirus causará un fuerte impacto en la economía brasileña. Según el informe Focus divulgado por el Banco Central de Brasil este 27 de abril, el mercado financiero espera que el Producto Bruto Interno se contraiga un 3,34 por ciento.