El ministro de Economía, Martín Guzmán, señaló ayer que la propuesta oficial de canje de la deuda bajo legislación extranjera no es negociable y aseguró que el país no puede pagar más porque "no es sostenible". Lo hizo luego de que los tres principales grupos de bonistas rechazaran este lunes la propuesta, una actitud que el funcionario consideró "esperable" ya que buscan "presionar para que Argentina ofrezca más". Además, sugirió lo que el mercado ya descontaba: que hoy no cancelará el vencimiento de intereses de los bonos Globales por USD503 millones, por lo que el deadline para el acuerdo de reestructuración quedó confirmado para el 22 de mayo.

"Necesitamos que la recuperación del país no se vea ahogada por los pagos de deuda. Lo que ofrecemos es algo responsable porque es algo que se puede cumplir", dijo Guzmán a Radio El Destape sobre la propuesta que incluye una quita de intereses del 62% y de capital del 5,4%, con un período de gracia de tres años antes de comenzar a pagar cupones de 0,5% y 0,6% según el bono que irían aumentando con el correr de los años.

El ministro consideró también que el rechazo inmediato de los bonistas "esperable". "Es parte de un proceso en el cual la otra parte busca presionar para que Argentina ofrezca más. Pero ofrecer más no se puede porque no es sostenible y es algo que no vamos a hacer", dijo.

Consultado sobre si hay algunos elementos negociables de la propuesta, en sintonía con la expectativa del mercado que impulsó una recuperación de los bonos el viernes y el lunes, Guzmán enfatizó: "Esta es la oferta y esto es sobre lo que hay que decidir". Además, reafirmó que el país ya se encuentra en un "virtual default" por lo que un cesación de pagos efectiva no cambiaría drásticamente el económico. "No es que Argentina hoy tiene acceso al mercado de crédito internacional y que entonces, luego de no poder hacer frente a los pagos de vencimientos de deuda que se vienen en los próximos días, va a perderlo. Y eso va a seguir ocurriendo pase lo que pase", dijo.

En ese sentido, reveló que durante las conversaciones previas "uno de los grupos presentó una oferta que implicaba cero quita de interés y cero quita de capital, simplemente reacomodar los pagos de intereses en el tiempo, que hubiera llevado a una dinámica de deuda que el país no puede enfrentar".

Ayer el Gobierno presentó una enmienda del documento enviado a la SEC, en la que oficializó que canjeará bonos por USD50.000 millones. Allí, como parte de la pulseada con los acreedores, remarcó que Argentina "es un Estado soberano" y que sus bienes tienen inmunidad por lo que será difícil a los bonistas realizar "juicios contra la república" en Estados Unidos u otros países.

Finalmente, reafirmó que el Gobierno planea renegociar el programa stand by con el FMI y que la intención oficial es estirar los plazos de repago de los USD44.000 millones por más de tres años porque el país no puede afrontar los altos vencimientos de 2021, 2022 y 2023.