El Parlamento israelí dio su visto bueno a un gobierno de unión entre el primer ministro Benjamin Netanyahu y su antiguo rival, Benny Gantz, quienes prestarán juramento el 13 de mayo, cuando concluirá la crisis política más larga de la historia moderna de Israel.

Tras los intensos debates por las enmiendas al proyecto, no había mucha dudas sobre el resultado porque el Likud (derecha) de Benjamin Netanyahu y la formación centrista Azul-Blanco del ex jefe del ejército Benny Gantz y sus aliados respectivos tienen la mayoría de escaños en el Parlamento.

"La sesión plenaria de la Knéset (el Parlamento israelí) aprobó en segunda y tercera lectura las enmiendas (al proyecto de gobierno de unión). Votaron a favor 71 diputados y 37 lo hicieron en contra", indicó el Parlamento en un comunicado.

Previamente, el Tribunal Supremo de Israel había autorizado la formación de un gobierno liderado por Netanyahu, a pesar de las "graves imputaciones pendientes" por corrupción contra el primer ministro en funciones.

Los jueces indicaron que solo el Parlamento puede descalificar a un primer ministro condenado y que haya agotado sus recursos ante la Justicia, ya que se trata de una decisión política. El Supremo se reservó el derecho a intervenir en el caso de que el premier sea condenado más adelante.

El juicio contra Netanyahu se iniciará el 24 de mayo en el tribunal de distrito de Jerusalén y podría demorarse varios años en función de la estrategia que sigan sus abogados.