Los ministros de Exterior de la UE estudiarán el 15 de mayo la posibilidad de imponer sanciones a Israel si procede con la anexión de la Cisjordania ocupada.

El diario Haaretz informó, citando fuentes familiarizadas con las discusiones, que un número creciente de Estados europeos considera que deberían imponerse sanciones.

Francia, España, Irlanda, Suecia, Bélgica y Luxemburgo son partidarios de adoptar una línea dura en esta cuestión.

Las fuentes agregaron que algunos pasos posibles, como los relativos a acuerdos comerciales, no requieren el respaldo de todos los Estados miembros, de manera que Israel no podría contar con el veto de países de Europa oriental como Hungría o la República Checa.

Bruselas estaría jugando el juego del "palo y la zanahoria" con Israel, aseguran medios internacionales. Por una parte, desea que las relaciones bilaterales sean fluidas; pero, por otro lado, hay países que no están dispuestos a permitir la anexión de Cisjordania.

Peter Stano, portavoz de Asuntos Exteriores de la UE, dijo que el bloque "fue muy claro en numerosas ocasiones sobre cómo ve la anexión y ha dicho en varios comunicados que la anexión no pasará desapercibida".

Respondiendo a la pregunta de si la UE planea imponer sanciones a Israel, Stano dijo que "la discusión entre los países miembros está en curso, pero en la actualidad es inútil hablar sobre este tema".

Además, Stano destacó la necesidad de restablecer el diálogo entre palestinos e israelíes "para lograr una solución aceptable para ambas partes".