Con el objetivo de reanudar la actividad lo antes posible, la industria metalúrgica está discutiendo con el Gobierno y las provincias el retorno de las cadenas de valor ligadas a las tareas esenciales desde el lunes próximo, bajo un criterio de máximo cuidado sanitario y en zonas con baja densidad poblacional.

Así lo informó a BAE Negocios una fuente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra), quien puntualizó que existen chances de que la apertura se realice gradualmente en ciertas regiones y ciudades. De acuerdo con un paper al que accedió este medio, la industria solicitó al Gobierno diversos puntos, como comenzar con la entrega de insumos, componentes o equipamiento que se tiene en stock para clientes que están exceptuados.

Asimismo, tanto Adimra como otras cámaras del sector (como Camima) pidieron que regresen las actividades de servicio técnico y mantenimiento y la fabricación de bienes que "tienen órdenes de compra fehaciente", al tiempo que garantizan "operar con dotaciones mínimas y en caso de ser dotaciones mayores al 35% del personal, separando en diferentes turnos de trabajo".

"Es necesario entender las diferencias en todo el país, pero sería un primer paso importante poder ir habilitando progresivamente el funcionamiento de aquellos pueblos o ciudades más pequeñas donde no hay casos positivos para que las empresas puedan volver a operar. No es lo mismo la situación del interior de la provincia de Buenos Aires que en la región metropolitana", explicó la fuente.

El documento enumera los proveedores de servicios básicos, repuestos, bienes de capital y posventa vinculados con garantizar la provisión de agua, energía, gas, telecomunicaciones, transporte y ascensores. En el caso de energía, por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires hay 184 empresas que se dedican a la fabricación de motores, transformadores y aparatos de distribución de la energía eléctrica, remarcaron en el sector metalúrgico.

En las conversaciones aparecen también los proveedores de servicios básicos, repuestos, insumos, componentes, bienes de capital y posventa vinculados con los alimentos, equipamiento e insumos médicos y de higiene. Ejemplos: refrigeración industrial y congelados, máquinas envasadoras, calefacción y ventilación industrial.

Otros segmentos son los fabricantes de máquinas y herramientas para garantizar el sostenimiento del stock que tienen las ferreterías y los corralones, así como piezas y repuestos para vehículos y motocicletas, como anticipó este diario. También se incluyen los productores de insumos, componentes y maquinaria para proveer a las empresas del sector energético vinculados tanto con el desarrollo convencional como no convencional.