El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, presentará formalmente en los próximos días su oferta de reestructuración de la deuda provincial emitida bajo jurisdicción extranjera por un monto total de USD7.148 millones, que estará alineada con el canje que el Ejecutivo nacional le propuso a acreedores. Fuentes de la gobernación le anticiparon a BAE Negocios que la propuesta incluirá un período de gracia de tres años, un recorte de intereses del 55% y una quita de capital en torno al 7%.

Kicillof les adelantó la oferta a los intendentes del oficialismo y de la oposición en la reunión que mantuvieron ayer en La Plata para analizar la salida administrada de la cuarentena y la situación financiera de las comunas. "Los objetivos para garantizar la sostenibilidad de la deuda incluyen tres años de gracia; disminución de intereses y, en menor medida, amortización de capital y extensión sustancial del plazo promedio de la deuda", les dijo a los jefes comunales.

Los detalles a los que accedió este diario marcan que el Ejecutivo provincial planteará no realizar ningún pago de deuda durante 2020, 2021 y 2022. A partir de 2023 ofrecerá iniciar un pago escalonado "hasta alcanzar un cupón máximo sostenible". Esta estructura, según las mismas fuentes oficiales, "permitirá un ahorro en el pago de intereses entre 2020 y 2027 de aproximadamente el 55%". A eso se suma una quita de capital de aproximadamente el 7%.

Así, Kicillof planea conseguir una reducción de la carga total de la deuda, entre intereses y capital, de USD5.000 millones durante los próximos diez años. Además, los cálculos oficiales marcan que, si la oferta es aceptada por los acreedores y se avanza en un acuerdo de canje, se logrará una extensión de la vida promedio de la deuda, que pasará de los actuales 4,7 años -un perfil de vencimientos insostenible- a 13 años de plazo.

Con todo, el gobierno provincial se guarda la posibilidad de conceder algunos "endulzantes" para intentar conseguir el piso de adhesión promedio del 75% de los tenedores y avanzar en la reestructuración. La propuesta global contempla la "incorporación potencial de propuestas diferenciales considerando las situaciones particulares de los distintos grupos de bonistas", confiaron.

El gobierno provincial sostiene un proceso de negociación con los bonistas en el marco de la reestructuración de la deuda soberana. El último antecedente no es auspicioso. A comienzos de febrero, el fondo Fidelity logró trabar el reperfilamiento del vencimiento de capital de USD250 millones del bono BP21, que finalmente la provincia pagó con fondos propios para evitar el default.

Esta vez, Kicillof intentará conseguir el aval de los tenedores, muchos de los cuales son los mismos que pulsean con el ministro de Economía nacional, Martín Guzmán, por el canje de los títulos soberanos.

Finalmente, la oferta no se formalizó ayer pero se hará en las próximas horas. "Todavía no se presentó porque se están terminando de ultimar algunas cuestiones legales, pero se presentará en el transcurso de la semana", explicaron en la gobernación.

Al igual que la Nación, la PBA considera que tras el megaendeudamiento de la era Cambiemos la estructura de pasivos actual es insostenible ya que, entre otros aspectos, presenta vencimientos por USD5.500 millones hasta 2023.