Ante una negociación que pinta para largo, tras el rechazo por parte de los bonistas de la oferta de reestructuración presentada por el Gobierno, y el redoble de la apuesta del ministro de Economía, Martín Guzmán, quien ratificó que Argentina no puede pagar más, volvió a dispararse ayer la dolarización a través de la Bolsa.

En un escenario de gran incertidumbre, tanto a nivel local como internacional, el dólar contado con liquidación y el MEP treparon 4% ayer, hasta $109,56 y $108,43, respectivamente.

Las restricciones a la operatoria de cauciones por parte de bancos y grandes exportadores, aplicadas por el Banco Central la semana pasada con la intención de evitar "maniobras especulativas" que eleven la presión sobre las cotizaciones implícitas no resultaron suficientes para contener el nuevo avance de los dólares financieros. Tampoco alcanzó el piso de 26,6% que estableció para los plazos fijos minoristas. El BCRA y la Comisión Nacional de Valores (CNV) se encuentran evaluando nuevas medidas.

Con la negociación de la deuda lejos aún de llegar a un punto de encuentro entre los bonistas y el Gobierno, el optimismo que mostraron los bonos argentinos sobre el final de la semana pasada se esfumó.

Los títulos públicos en dólares cayeron hasta casi 8% ayer en Wall Street, mientras que el riesgo país trepó un 6,8%, a 3.696 puntos.

Según Joaquíon Candia, analista de Rava, "los inversores habían reaccionado con exceso de positivismo frente a la oferta de reestructuración de la deuda". "Si bien la oferta no es mala, aún queda un largo trecho hasta que ambas partes acuerden", indicó.

Guzmán dejó entrever ayer que el Estados no pagará los bonos Globales 21,26 y 46 que vencen hoy y ratificó Argentina no puede pagar más de lo que ofreció. "No se puede, no es sostenible", enfatizó el ministro.

"Durante este tiempo habrá muchos rumores y escenarios que afectarán el precio de los títulos y por lo tanto estos siguen operando a paridades bajas, ya que aún hay que terminar de coordinar muchos aspectos para tener un número certero sobre el precio de los bonos que refleje la oferta final", agregó Candia.

El mal resultado fiscal que dio a conocer el lunes por la tarde el Gobierno, con un déficit primario del 1,1% del PBI en marzo e ingresos que cayeron 11,9% interanual, sumó mayor presión sobre la deuda argentina.

En el mercado de acciones, el S&P Merval cedió un 1 por ciento. Operadores destacan que el apetito por el dólar contado con liquidación evitó que la pérdida fuera más profunda, en una jornada en la que prácticamente todos los mercados del mundo cerraron a la baja, empujados por un nuevo retroceso en el precio del petróleo. Aún así, el panel líder mostró caídas de hasta 4,7 por ciento.

El economista Gustavo Ber destacó que el clima externo continúa condicionando a los activos locales, que "deben sumar no sólo la incertidumbre por la reestructuración de la deuda sino además una profundización de la crisis económica a raíz del coronavirus".