Más de 500 civiles, incluidos más de 150 niños, fallecieron a causa del conflicto armado en Afganistán en los primeros tres meses de 2020, según un comunicado de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (Unama, por sus siglas en inglés).

"Desde el 1 de enero hasta el 31 de marzo, la Unama documentó 1.293 víctimas entre los civiles (33 muertos y 760 heridos), resaltando que el conflicto afgano sigue siendo uno de los más mortales para los civiles mientras el impacto potencial del Covid-19 es una amenaza para toda la gente en Afganistán", dice el documento.

Los especialistas también especificaron que, a causa del conflicto, 152 niños fallecieron y 265 resultaron heridos, así como murieron 60 mujeres y 108 resultaron heridas.

Según el documento, los responsables por las victimas en general (un 55% del número total) son "los elementos antigubernamentales": un 39% está compuesto por radicales del movimiento talibán; un 13% corresponde a miembros del grupo terrorista ISIS; todos los demás son elementos antigubernamentales no identificados. Mientras que las fuerzas gubernamentales son responsables de un 32% de las víctimas civiles.

"La Unama está seriamente preocupada por la escalada de violencia registrada en marzo, en su mayoría perpetrada por el movimiento talibán contra las fuerzas de Seguridad de Afganistán, y por el siguiente crecimiento del número de víctimas civiles", subraya la nota.

Agrega, además, que esta tendencia resulta especialmente alarmante ya que siguió a la semana de "reducción de violencia" del 22 de febrero al 28 de febrero entre las fuerzas progubernamentales y los talibanes, lo que llevó a la firma del acuerdo entre EE.UU. y el movimiento talibán el 29 de febrero".