Seguramente uno de los sectores más afectados por la pandemia del coronavirus es el de organización de reuniones. "Nuestros trabajo es reunir gente. Fuimos uno de los primeros que frenamos nuestra actividad hace más de cuarenta días, y vamos a ser de los últimos en volver a arrancar", explica, preocupado, Luciano Fiora, Integrante de la Asociación de Eventos de la República Argentina (Aofrep).

El empresario, dueño de un salón de fiestas en Villa Urquiza, asegura que corre peligro una industria que moviliza USD5.000 millones, equivalentes a un punto del PBI, y que, contando reuniones sociales, corporativas, congresos y convenciones, emplea a un millón de personas en forma directa e indirecta. Le da trabajo a rubros que van desde los disc-jockey, artistas y ambientadores hasta salones de fiestas, hoteles y empresas de catering.

Dicen que, por esa razón, necesitan medidas que se amolden a esa industria. "Les llevamos dos petitorios al Gobierno, a través del Ministerio de Turismo, que incluye acciones especiales. Los decretos generales son paliativos y también nos sirven, pero pedimos soluciones que se extiendan hasta que termine el aislamiento", asegura Fiora a BAE Negocios.

Entre los pedidos, figura la exención del pago de adelantos de Ganancias y de la alícuota de Ganancias 2019, el reintegro de saldos de IVA y la suspensión de las retenciones por el resto del 2020, la exención por el resto del año de pago de monotributo y autónomos y también del abono de servicios esenciales, como luz, gas y agua, hasta que se reanude la actividad.