Escasa cantidad de talleres mecánicos, gomerías, casas de repuestos y bicicleterías reabrieron sus puertas en la Ciudad de Buenos Aires para atender a personas exceptuadas del aislamiento social, preventivo y obligatorio, a pesar de la nueva disposición del Gobierno que habilita desde ayer su apertura.

En un relevamiento realizado por las principales avenidas y calles de los barrios de Caballito, Almagro, Villa Crespo y Parque Chacabuco, Télam verificó ayer que aún permanecían cerrados muchos de los locales autorizados a reabrir tras el anuncio del presidente Fernández del pasado viernes.

La norma vigente establece que sólo pueden atender a vehículos de transporte público, de las fuerzas de seguridad y Fuerzas Armadas, afectados a las prestaciones de salud o al personal con autorización para circular.

"Estábamos cerrados y, gracias a dios, pudimos volver a trabajar, ya que vivimos al día. Después de escuchar el discurso de Alberto (Fernández), me puse contento porque, por fin, podíamos abrir", dijo a Télam Elías, dueño de un taller mecánico ubicado en la zona de la tradicional calle Warnes, sitio de talleres mecánicos y respuestos para automotores. El hombre, que se mostró "preocupado" por el pago del alquiler y por no saber cuándo volvería a trabajar, dijo que no recibió ninguna notificación de alguna autoridad, pero sabe que solo puede atender a personas exceptuadas para transitar. "Todavía no vino ningún cliente. Tengo solo un auto que me había quedado para entregar. A cada persona que venga tendré que pedirle el certificado de circulación para conocer el motivo", remarcó.

Gabriel, dueño de una gomería de la avenida Estado de Israel al 4200, en el barrio de Almagro, abrió su negocio y señaló que tomó todas las precauciones para prevenir contagios. "Atiendo con barbijo y no dejó que haya más de dos personas adentro de la gomería", indicó. Gabriel explicó que atendió a un móvil policial y que varios vecinos le agradecieron que haya reabierto.

Daniel es encargado de una bicicletería del barrio de Almagro y recibió la noticia de que podía abrir con mucha felicidad. "Nosotros trabajamos muchos con repartidores de las aplicaciones de mensajería, que están exentos y pueden trabajar", remarcó. El joven señaló que lo harán emitiendo turnos para una atención más ordenada, con las puertas del local cerradas y utilizando barbijo y guantes como medidas de precaución.