La pandemia y estos días extraños de aislamiento cambiaron también nuestros hábitos, pensamientos y sensaciones. El tema nos tiene cautivos y todo nos cuesta más. El teletrabajo no siempre es ese estado ideal de ojotas y jogging todo el día. Concentrarse para durante el home office es todo un desafío.

La pandemia ha ralentizado nuestro funcionamiento y es el motivo principal por el que muchos sienten que su cerebro ya no da más. Para los expertos, el principal motivo es que la pandemia solicita toda nuestra atención, seamos conscientes o no de ello. "Tenemos múltiples preocupaciones que nos despistan y nos llevan a pensar en posibles problemas por venir: laborales, económicos, el miedo a contagiarnos", señalaba Ovidio Peñalver, psicólogo sanitario y psicoterapeuta en una nota en el diario El País. Y explica que nuestra atención está dividida entre la tarea que queremos hacer (ya sea el trabajo o ver una película) y todo lo que pasa a nuestro alrededor.

Recalibrar

En el artículo científico "El coste del trabajo interrumpido", las investigadoras Gloria Mark y Daniela Gudith demostraron que una interrupción requiere de 20 minutos para volver a centrarse en una tarea. Si lo aplicamos a la jornada laboral, plagada de mensajes y llamadas, podemos darnos cuenta más fácilmente cómo vuela nuestros tiempo.

Una serie de herramientas difundidas por expertos en recursos humanos y psicología pueden ser de utilidad para evitar las distracciones nuestras de cada día.

Teletrabajar no es lo mismo que trabajar en una oficina. En ésta, cuando un compañero ve que estamos ocupados, puede optar por no distraernos. En remoto, al mismo compañero le resulta difícil entender si puede o no interrumpirnos, o cuándo.

Algunas medidas que se pueden adoptar son:

n Apagar el teléfono móvil. Si podemos, en los momentos de la jornada laboral en los que tengamos que estar especialmente concentrados. Si no podemos apagarlo, al menos podremos silenciar todas las notificaciones. Aplicaciones como Good Vibrations (Android) nos ayudan a configurarlas.

n Trabajar en una habitación aislada y/o colocarse auriculares. El ruido puede llegar a ser la causa de muchas de las distracciones en casa, especialmente si tenemos mascota o niños.

n Fijarse un horario y diferenciar teletrabajo de actividades del hogar. Uno de los puntos claves a la hora de teletrabajar sin distracciones es evitar la realización de tareas domésticas.

n Cerrar el mail a menos que tengamos que enviar algo. Sus distracciones cuestan tiempo, que a menudo invade el personal.

n Prescindir de redes sociales.

Como nada de lo anterior es tan fácil, utilizar aplicaciones que pueden ayudar a focalizarnos en nuestro teletrabajo. Algunas de ellas son:

n Forest: permite plantar un árbol virtual. Se puede elegir un período de entre 10 y 120 minutos y, si abrimos alguna otra aplicación, el árbol morirá (como un Tamagotchi desatendido).

n Focus Plant: el objetivo es sumar gotas de agua a base de períodos de recolección de 5 a 180 minutos con las que hacer crecer plantas. Resulta interesante porque convierte la concentración en un juego a largo plazo. Si queremos pasarnos pantallas, tendremos que acumular gotas.

n Detox: cuando no podemos apagar el celular, esta app permite fijar una cuenta atrás, bloqueando nuestra terminal y admitiendo únicamente llamadas. Si ponemos 8 horas y pulsamos el candado, nuestro smartphone será un pisapapeles durante toda la jornada de teletrabajo. Por desgracia, iOS no permite este tipo de manipulación.

n Waste no time: bloquean el acceso a las webs elegidas que pueden ser, por ejemplo, las redes sociales.