Para agilizar la oferta de créditos a pymes, en medio de las incesantes críticas de pequeñas y medianas empresas por las dificultades que encuentran para acceder a financiamiento bancario barato, y evitar una mayor emisión monetaria, economistas proponen al Banco Central reducir los encajes e inyectar pesos por medio de redescuentos.

Según un informe de la consultora Analytica hoy la asistencia a las pymes través de los créditos a tasas reguladas impulsados por el BCRA resulta "insuficiente y presenta serios problemas de acceso".

"Pensamos que por lo menos dos medidas deben operar en simultáneo para llevar a buen puerto la política crediticia: encajes y redescuentos ‘sui generis’", destacaron desde la firma que dirigen los economistas Ricardo Delgado y Rodrigo Álvarez.

Con la inversión en Leliq restringida por parte del Central, la reducción de encajes -que hoy se ubican en un promedio de 30%- incrementaría el crédito, a la vez que incentivaría la captación de depósitos, sostienen desde Analytica.

En simultáneo, la inyección de pesos, vía redescuentos, al capital de los bancos les permitiría tolerar mayores índices de incobrabilidad de las carteras, en un contexto en el que es inevitable una baja en la calidad del crédito en función de la situación económica y del volumen requerido. Se necesita, para esto, modificar la regulación actual del Central sobre redescuentos, hoy destinados exclusivamente a atender necesidades puntuales de liquidez de los bancos y no de las empresas, apuntan desde la consultora.

Según informó el BCRA el viernes, los bancos ya desembolsaron el 75% de los créditos aprobados a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) que forman parte de la línea especial a una tasa anual máxima del 24% lanzada por esa entidad. En total otorgaron $75.968 millones de los $102.148 millones que se compormetieron a dar.

Desde Analytica sostienen que "los encajes y redescuentos son una alternativa superadora a la expansión continua y desordenada de la base monetaria".

"Una instrumentación inteligente de la asistencia a las pymes es clave también en la estrategia antiinflacionaria. Si se hace mal, la ayuda puede terminar profundizando aún más la recesión por un desplome de los salarios reales debido al traslado a precios de un mayor tipo de cambio. El Central tiene que girar. La tasa Badlar, que mide la retribución a los depósitos mayoristas, se ubica por debajo del 20% con una inflación esperada para los próximos 12 meses de no menos de 45%. No es consistente", afirman.