El malestar que generó en el Gobierno nacional el pago de sobreprecios en la compra de alimentos destinados a comedores populares disparó el primer recambio en el Ministerio de Desarrollo Social, donde su titular, Daniel Arroyo, le pidió ayer la renuncia al secretario de Articulación de Política Social, Gonzalo Calvo.

La decisión de eyectar a Calvo, un ex funcionario de la Municipalidad de Almirante Brown, responsable de la compra de una partida de alimentos por casi 400 millones de pesos, que incluyó fideos, azúcar y aceite, se tomó luego de que la situación generara una fuerte polémica, que derivó en la decisión del presidente Alberto Fernández de no pagar la compra al precio establecido originalmente, lo que obligaría a la anulación de la licitación.

Además, el Ministerio de Desarrollo Social activó una investigación interna sobre el caso, por lo que no se descartan otros cambios en la cartera.

Este fue el "primer resultado de la investigación que se inició el lunes" sobre el proceso de compra de alimentos a ser partidos entre los comedores y merenderos de las zonas más vulnerables del país, detalló un vocero de ese ministerio.

En tanto que otra fuente consultada por este diario, confirmó el desplazamiento y destacó que "existe un gran malestar por ese tema".

Tras la polémica, Fernández anunció que la compra "no se va a pagar" a precios superiores a los de referencia, luego de detallar que algunos alimentos de esa partida ya se habían recibido, pero el dinero todavía no se había girado.

A la vez, por esta situación, el mandatario nacional revisó el sistema de compras oficiales y estableció que ninguna podrá hacerse "sin respetar los precios máximos que fija el Estado".

"No se va a pagar, y si alguno quiso hacer lo que no debía hacer, que se haga cargo", enfatizó Fernández el lunes por la noche, tras respaldar a Arroyo y afirmar que "cree en su honestidad".

La situación generó duras críticas de referentes sociales y de la oposición, que pidieron explicaciones oficiales a través del Congreso.