El valor de los alquileres y las cuotas de los préstamos hipotecarios y de los créditos prendarios UVA quedarán congelados por 6 meses. También se suspenderán, por el mismo período de tiempo, los desalojos y las ejecuciones hipotecarias por falta de pago. Así lo dispuso el Gobierno nacional a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), en el marco de las medidas viene tomando el Ejecutivo para paliar los efectos económicos de la emergencia sanitaria.

Según la medida, alquileres y cuotas de créditos hipotecarios quedarán fijados a valores de marzo hasta el próximo 30 de septiembre. La diferencia entre lo que se debía pagar y lo que efectivamente se pague por el congelamiento, se abonará en 3 cuotas mensuales sin intereses, a partir de octubre.

En el caso de los alquiles, el decreto también establece la prórroga de la vigencia de los contratos, con conformidad de la parte locataria, hasta el 30 de septiembre.

La medida alcanzará a inmuebles destinados a viviendas, habitaciones y pensiones alquilados por familias; actividades culturales; espacios para la producción rural, locales alquilados por micro, pequeñas y medianas empresas; y cooperativas de trabajo. Quedará exceptuado el arrendatario que acredite que "depende del alquiler" para cubrir sus necesidades básicas o las de su familia.

En el caso de las deudas, tanto para alquileres como para créditos hipotecarios, se abonarán a partir del 3 de octubre próximo con intereses compensatorios pero sin penalidades.

"Nos encontramos ante una emergencia sanitaria que obliga al gobierno a adoptar medidas y decisiones con el objetivo de velar por la salud pública, pero, también, para paliar los efectos de las medidas restrictivas dispuestas, que afectarán el consumo, la producción, la prestación de servicios y la actividad comercial, entre otros muchos efectos", sostiene el DNU 320/2020.