Se sabe que crisis refiere a una "situación grave y decisiva que pone en peligro el desarrollo de un asunto o un proceso". Y poner en palabras lo que estamos viviendo nos sirve para comenzar a dimencionar la crisis política, económica y social que estamos empezando a vivir. Sin embargo, hace falta más. ¿Pero qué?

Inicialmente, lo que vienen practicando y pregonando Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta. El Presidente y el Jefe de Gobierno proponen concretamente el consenso y la generación de políticas de Estado para un lograr un caminar común.

Esto nos demuestra que toda vivencia tiene -además de lo evidentemente negativo- sus aspectos positivos. En esto nos tenemos que concentrar: en la oportunidad de generar innovación en la política para diseñar y gestionar medidas que busquen el bien común. Porque si existe algo tan esperado como necesitado es lograr la satisfacción ciudadana y la aceptación ciudadana.

Conviene traer en este caso la noción del Dr. José Emilio Graglia (Innovación política, 2019) cuando expresa que "inicialmente, las políticas públicas son planes, pero no todos los planes son políticas publicas, sino solamente aquellos que se implementan a posteriori. Los planes no son mejores o peores por su formulación, sino por su implementación. Se trata en definitiva de planes accionados o de acciones planificadas".

Subyace allí la importancia de los consensos. Porque la planificación estratégica ofrecida por Graglia implica necesariamente acuerdos, aprobaciones, aceptaciones no sólo desde el ámbito político.

También es importante entender que el Estado decide mediante el gobierno y ejecuta desde la administración pública. Si la administración pública es ineficiente, el gobierno debe hacer las reformas administrativas necesarias.

Así, la próxima etapa post pandemia nos exigirá a los dirigentes que tomemos decisiones hacia la implementación de acciones, que trabajemos en equipo entre gobernantes y administradores pero atentos a las responsabilidades como servidores públicos. Nos demandarán que unos y otros se consulten para que, en definitiva, las políticas públicas puedan lograr sus objetivos y resultados en términos de satisfacción social de las necesidades y aceptación ciudadana de los resultados.

A modo de sugerencia y aporte, concluyo con siete herramientas que nos brinda el Dr. José Emilio Graglia para recuperar la confianza en el Estado y como sustento de las políticas públicas a generar: tener un estado responsable, una sociedad que participe, valores compartidos, planificar en base al desarrollo sostenible, priorizar los problemas, refundar un mandato controlado, lejos del formalismo neoliberal y del personalísimo populista y lograr una democracia receptiva.

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