La decisión de Universal de estrenar su "tanque" animado Trolls World Tour (secuela de Trolls, de 2015, producción de DreamWorks) en la plataforma on demand de Amazon probó ser exitosa: USD100 millones de recaudación en tres semanas, lo que puede llevar la película a números negros en un contexto donde toda la industria pierde dinero ante la parálisis por la pandemia de Covid-19. Se podría pensar que habría, ante la emergencia, cierta permisividad por parte de las cadenas de exhibición de Estados Unidos. Pero ante el éxito, un ejecutivo de Universal declaró que, una vez terminado el aislamiento y reabiertos los cines, podrían llegar a estrenar "day-and-date"; es decir, tanto en salas como para alquiler digital. Resultado: la cadena AMC, una de las más grandes de ese país y con intereses en otros territorios, anunció un boicot al estudio.

Es claro que esta emergencia está poniendo negro sobre blanco en muchas cuestiones que, hasta ahora, estaban todavía en discusión. El lanzamiento "day-and-date" de filmes en varias plataformas al mismo tiempo que en pantalla grande, con precios diferenciados para cada experiencia, es una de las de mayor peso. Por supuesto, los cines la resisten, mientras que los productores, ante el achicamiento de las ventanas (los períodos de exclusividad para cada canal de emisión) se achican irremediablemente ante el avance de las tecnologías digitales, la piratería y los cambios radicales de hábitos de los consumidores. El cine ya está en crisis desde hace años, y depende para sobrevivir de los grandes blockbusters siempre y cuando sean rentables (algo cada vez más complejo y costoso). Para el negocio tradicional, el "day-and-date" puede significar el final del camino.

Pero los estudios, hoy, no tienen demasiada alternativa. En principio, han acortado ventanas. Películas como Frozen 2 o Star Wars: Episodio IX, enormes tanques recientes, pasarán a plataformas con algunos meses de antelación respecto de lo que debería ser. Y aunque en realidad Universal no anunció oficialmente una estrategia de lanzamiento simultáneo, fue suficiente el comentario para la reacción de las salas, que ven el avance del digital y la multiplicidad creciente de sitios de video on demand con enorme preocupación. La pandemia está resolviendo, de hecho y con violencia, controversias pesadas en el campo del entretenimiento y la comunicación.