Una mujer (Hillary Swank) debe transportar a otras tres, mentalmente enfermas, a un hogar que será su refugio. Estamos en el salvaje Oeste y las cosas son muy duras: su única ayuda es un bandolero al que le salva la vida. Ese bandolero es Tommy Lee Jones, también director de este western con punto de vista femenino que es tanto una aventura física (aunque no un filme "de acción") como moral y espiritual. Jones va al fondo de cada situación, sin temer a ambigüedades o decisiones especialmente duras. Se nota que es, además, un perfecto director de actores. Swank, como se sabe, es de lo mejor que hay en el campo. Y la película, no estrenada comercialmente en Argentina, una rara avis en el mainstream contemporáneo.