Sin tregua: la inflación continuó acelerando en diciembre y anotó un aumento del 2,8%
La inflación de diciembre sorprendió con un salto por encima de lo esperado: la aceleración llegó al 2,8% mensual y así la economía acumuló siete meses sin desinflación. El Gobierno logró en sus primeros veinticinco meses desespiralizar la dinámica de los precios, que apuntaba a desbocarse tras el fin de la gestión anterior, aunque luego encontró, pese a una actividad con escaso dinamismo y un contexto de apertura comercial, un piso elevado y una fuerte inercia. Los alimentos, en especial las carnes, traccionaron fuerte en diciembre, junto con los precios regulados.
El INDEC publicó el IPC nacional de diciembre, que marcó una interanual del 31,5%, el cierre de año más bajo desde diciembre del 2017, con un pico de 211,4% en 2023. El hito da cuenta de cómo el Gobierno logró frenar, con recesión, caída del salario y el empleo, ajuste fiscal y atraso cambiario, la espiralización que venía mostrando la inflación. La inflación mensual, en cambio, lleva siete meses sin desinflar y con un claro sesgo al alza. Para enero, además, habrá algo de presión extra por el cambio metodológico que empezará a tomar más en cuenta los incrementos de las tarifas. El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró por el dato de la interanual: La inflación de diciembre arrojó una variación mensual de 2,8% y una variación interanual de 31.5%. De esta manera, el año 2025 concluye con la inflación más baja de los últimos ocho años. El Gobierno logró hacer desacelerar, hasta mayo, la dinámica de precios, aunque desde entonces se encontró con un piso alevado que volvió a calentar la nominalidad. Así, más allá del buen dato de la interanual, la inflación promedió un 5,4% mensual en los primeros veinticinco meses de la gestión libertaria, lo que estuvo muy por arriba del 3,1% que registró el gobierno anterior en el mismo lapso. Aunque también muy por abajo del 7,8% que promedió la administración de Unión por la Patria en los dieciséis meses finales, con Sergio Massa al frente de Economía. Desde la consultora LCG explicaron ese fenómeno: Políticas de estabilización mediante, el desplome desde niveles de tres dígitos suele ser un proceso más rápido que el de quebrar la inercia que mantiene el alza de precios por encima del 2% mensual. La aceleración de los últimos meses es una prueba de ello. Y agregaron: Expectativas de depreciación estabilizadas, actividad moviéndose muy débilmente y una marcada apertura comercial restan presión sobre los precios. Aun sí, seguimos pensando que es difícil que el nivel de inflación converja rápidamente a tasas por debajo del 1% en el corto plazo. La inercia sigue siendo relevante y un mayor dinamismo podría alentar pujas distributivas ausentes hasta el momento. Por otro lado, volverán a impactar los ajustes de las tarifas de servicios públicos frenados en los meses previos a las elecciones y una nueva cuota de desarme de subsidios prevista en el Presupuesto 2026. En diciembre, la núcleo acerleró 0,4 punto y cerró en un 3%, lo que explicó el 70% de la aceleración del mes, según LCG.Desde ADCAP destacaron que buena parte de la suba en la núcleo se explicó por los alimentos en general y por las carnes en particular. En segunda instancia, lo que más aportó a la inflación del mes fue el transporte, por la suba del 5% en combustibles. En tercer lugar, la vivienda, por el aumento del 3% en electricidad y gas, ambos precios regulados. Desde ADCAP agregaron que, en la antesala de la licitación del miércoles y por la aceleración del IPC, la jornada estuvo claramente sesgada hacia instrumentos que ajustan por CER, en detrimento de la tasa fija.
