El hombre más rico del mundo está buscando regatear el precio de una de sus compras más recientes, y a muchos inversores esto no les gustó, por lo que decidieron denunciarlo en el tribunal de distrito federal de San Francisco. Así como suena parece ridículo, pero es la situación real: los accionistas de Twitter denunciaron a Elon Musk, porque consideran que, desde que anunció la compra de la red social, manipuló activamente las acciones de la compañía para beneficio personal —es decir, para pagar menos—.

La demanda fue presentada este miércoles por la noche, y se centra en la conducta errática de Musk —una que ya es usual hace mucho— después de confirmar el acuerdo. Particularmente, hace foco en la acción más concreta para derrumbar el valor de las acciones: su declaración de que el acuerdo no seguiría adelante porque no había suficiente información sobre las cuentas automatizadas (bots) de la red social

"En ese momento, Musk sabía muy bien que Twitter tenía una cierta cantidad de 'cuentas falsas' y cuentas controladas por 'bots' y, de hecho, había resuelto una demanda basada en las cuentas falsas por millones de dólares", afirma la denuncia. "Musk había tuiteado sobre ese problema en Twitter varias veces en el pasado, antes de hacer su oferta para adquirir Twitter con pleno conocimiento de los bots", agrega.

La denuncia alega que “Musk procedió a hacer declaraciones, enviar tweets y participar en una conducta diseñada para crear dudas sobre el acuerdo y reducir sustancialmente las acciones de Twitter, y así crear una influencia que esperaba usar para retirarse o renegociar el precio de compra”. Hasta ahora, esa estrategia parece ser tal cual alegan los inversores: las acciones cayeron en gran medida desde que se anunció el acuerdo.

 

Con la polémica iniciada, las acciones de Twitter llegaron a un precio inferior a 40 dólares, lejos de los 54,20 dólares por acción que Elon Musk se comprometió a pagar originalmente.

Qué dice la demanda contra Elon Musk

Los accionistas aseguran que Musk se ahorró 156 millones de dólares al no revelar que había comprado más del 5% de Twitter antes del 14 de marzo. En cambio, continuó comprando acciones después de eso y, finalmente, reveló a principios de abril que poseía el 9,2% de la compañía.

Twitter perdió 8.000 millones de dólares en valoración desde la propuesta de oferta privada. “Al retrasar la revelación de su participación en Twitter, Musk manipuló el mercado y compró acciones de Twitter a un precio artificialmente bajo”, dijeron los inversores, encabezados por William Heresniak, residente en Virginia. Muchos ya habían avisado que estaban "agotados" del "circo" que hizo el magnate en esta operación.

“Como se detalla en este documento, la conducta de Musk fue y sigue siendo ilegal, en violación del Código de Corporaciones de California y contraria a los términos contractuales que acordó en el trato”, continúa la denuncia compartida por The Verge. Es una demanda colectiva propuesta presentada por un pequeño grupo de accionistas, que busca daños y perjuicios que se distribuirían entre cualquiera que posea acciones de la empresa.

La demanda solicita medidas cautelares por parte del tribunal, lo que podría obligar a Musk a comprar Twitter al precio acordado, aun cuando cada acción vale más de 10 dólares menos de lo pactado. 

Twitter se queda sin su fundador

Puertas adentro de la compañía, todo sigue casi "como si nada". Esa fue la orden de los directivos cuando se anunció la supuesta pausa, ya que, si bien Musk afirmó que el acuerdo estaba en suspenso, no existía un mecanismo formal que respaldara esa afirmación. Los líderes de la empresa señalaron que "no existe tal cosa" como pausar casualmente un acuerdo vinculante para comprar la red social.

El desprecio de Musk por las leyes de valores demuestra cómo uno puede hacer alarde de la ley y el código fiscal para construir su riqueza a expensas de los demás estadounidenses”, afirma la denuncia.

Este desprecio también se evidenció en las bromas que hizo el CEO de Tesla después de que se conociera que el fundador de Twitter, Jack Dorsey, abandonaba definitivamente la compañía. En dos tuits indicó: “Jack off the board...of Twitter!” (que literalmente significa: “Jack afuera del tablero...de Twitter, pero que también puede interpretarse en referencia a “jack off” como uno de los sinónimos utilizados para referirse al acto de masturbación). Poco después, quiso aclarar los tantos y alivianar la situación: “Soy fan de Jack, pero él necesita seguir adelante”.

No es la primera demanda a la que se enfrenta magnate. El pasado 6 de mayo el propio Musk y Twitter fueron demandados por un fondo de pensiones de Florida que busca impedir que el fundador de Tesla complete la adquisición de la red social antes de 2025. En su demanda, presentada en el Tribunal de Cancillería de Delaware, el fondo de pensiones de la policía de Orlando dijo que la ley de Delaware prohíbe una compra rápida porque Musk tenía acuerdos con otros grandes accionistas de Twitter, incluyendo su asesor financiero Morgan Stanley y el fundador de la red social Jack Dorsey, para apoyar la compra.

El fondo indicó que esos acuerdos hicieron que Musk, que posee el 9,6% de Twitter, fuera el "propietario" efectivo de más del 15% de las acciones de la compañía. Y dijo que era necesario retrasar la adquisición por tres años a menos que dos tercios de las acciones que no fueran de su propiedad dieran su aprobación.