El 60% de las empresas en México considera dejar el modelo tradicional de trabajo para transitar a "oficinas flexibles", reveló la Encuesta de regreso al trabajo en México, de Mercer.

"No todo el mundo se va a ir a trabajar desde su casa, pero una gran proporción de los colaboradores lo hará", comentó Julieta Manzano, líder Comercial para México de la firma de consultoría.

De las empresas que piensa migrar a nuevos modelos de trabajo en la reapertura de actividades económicas, el 39% analiza los mecanismos que implementará, mientras que un 16% ya se encuentra con esquemas flexibles establecidos.

Según la encuesta, sólo el 11% los centros de trabajo hará obligatorio el retorno al trabajo presencial, porque las funciones de sus empleados no pueden hacerse vía remota, se tratan de puestos operativos en industrias como la maquiladora. 

La mayoría de las empresas facilitará el trabajo desde casa, al menos el 71% de las organizaciones lo permitirá por un lapso específico de tiempo, mientras que el 27% implementará el teletrabajo de forma indefinida.

Para Rogelio Salcedo la flexibilidad es un ganar-ganar, porque si bien la empresa tiene ahorros al tener más trabajadores laborando desde casa, los colaboradores pueden tener un mayor balance entre la vida laboral y personal.

El balance vida-trabajo no será la única ganancia que tendrán los trabajadores con esquemas más flexibles como el home office, la implementación de estos modelos de trabajo deberán acompañarse por una evolución de los beneficios para los trabajadores.

Por ejemplo, subsidiar internet o dar bonos para la compra de materiales como un escritorio o una silla y adicionalmente una tarjeta para transporte, en el caso de trabajadores que requieran visitar clientes.