La pandemia está cambiando nuestra mirada del mundo y el ámbito laboral no es ajeno a esa renovación. En un escenario incierto y con crecimiento del desempleo, la estabilidad es prioridad, pero también ganan fuerza otros rasgos que apuntan a la calidad de vida. 

La firma de Recursos Humanos Randstad presentó la última edición del Randstad Employer Brand Research. El estudio, que se realizó en 33 países para indagar país sobre las preferencias y expectativas de los trabajadores. En el caso de Argentina, el ambiente de trabajo agradable ha crecido en relevancia y que la crisis potencia el combo seguridad y flexibilidad, entre otros aspectos. 

"El mundo entero está pasando por una reconfiguración. Muchas cosas que antes de la pandemia eran consideradas prioritarias desaparecieron por completo, mientras que algunas tendencias se aceleraron y nuevos paradigmas emergieron como parte de la adaptación. El estudio brinda información muy valiosa sobre lo que hace que una empresa sea un lugar atractivo para trabajar", sostuvo Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina y Uruguay. 

La firma puntualiza seis características del trabajo ideal para los argentinos:

  •  Un buen salario es solo el principio: Si bien salario y beneficios sigue siendo uno de los drivers más importantes, ya no es el único. Factores como el ambiente laboral, las oportunidades de desarrollo profesional y las opciones de trabajo flexible pesan cada vez más en las decisiones. El estudio muestra un aumento significativo en el atractivo de los beneficios laborales no monetarios por su impacto directo en el balance entre vida profesional y personal.
  •  El clima, un intangible con peso propio: El ambiente de trabajo agradable ha crecido en relevancia para los argentinos, situándose dentro del top 3 de los factores más valorados. Existen múltiples elementos que inciden como la relación con colegas y jefes, al efecto motivación que se genera a través del reconocimiento, la comunicación y la cultura y valores que promueve la organización.
  • Sectores atractivos: A la hora de optar por un empleador, los encuestados se inclinan por empresas pertenecientes a sectores de buena reputación, que les brinden confianza y seguridad laboral. En este sentido, surge que banca y finanzas, laboratorios, salud y cuidado personal, industria automotriz, software & IT, consumo masivo y gobierno son los sectores percibidos como más atractivos.
  • La crisis potencia el combo seguridad y flexibilidad:  La posibilidad de establecer esquemas menos rígidos, tanto en horarios como en formatos, adquieren mayor relevancia de cara a la post cuarentena.
  • Formación y desarrollo de profesional en ascenso: Consolidado como uno de los tres factores más importantes para el talento. El avance de la economía digital ya venía planteando enormes desafíos de formación por la cada vez más corta vida útil de las habilidades laborales y la pandemia global está siendo un acelerador de esos cambios.
  • El rol de la cultura y ese "plus" que hace la diferencia. La fortaleza de la cultura de una organización es un factor cada vez más importante a la hora de determinar el atractivo de su marca empleadora. En el mismo sentido, uno de los factores emocionales más destacado que caracteriza al empleador ideal es el sentido de propósito que puede ofrecer un trabajo. Esto es especialmente importante en el caso de centennials y millennials.