Las personas se mueren todos los días. Y en un contexto digital, que ya está lejos de ser nuevo, muchos de los fallecidos contaban con redes sociales, y sus perfiles se quedan en las plataformas aún si quien lo manejaba no está más. Actualmente hay alrededor de 30 millones de usuarios muertos en Facebook, apenas un 1% del total, pero calculan que en algún momento entre el 2065 y el 2110, los muertos superarán a los vivos

Para evitar confusiones, la compañía ahora llamada Meta lanzó la función "Recordando a", que convierte al perfil del fallecido en un in memoriam digital, que además marca que ese usuario ya no vive. Este miércoles, la cuenta de Instagram de Adam Mosseri, jefe de esa red social, apareció bloqueada y el ejecutivo fue catalogado como muerto. Instagram había matado a su propio jefe.

¿Qué pasó? Adam Mosseri no está muerto, pero su perfil así lo decía. No fue un empleado enojado, sino un engaño hecho por un estafador, que hizo confundir al algoritmo para que la cuenta de Adam Mosseri se convirtiera en una "Recordando a".

Syenrai, como se identificó el hacker, inició el proceso en septiembre, en busca de explotrar una función desconocida para la mayoría de los usuarios y probar las fallas en Instagram. Para hacer que la red social convierta el perfil en una cuenta conmemorativa, es necesario realizar una serie de comprobaciones —que, en general, las hacen los familiares del difunto— mediante el envío de certificados y obituarios.

Instagram pone a disposición un formulario que se debe rellenar, y luego revisa los datos —la coincidencia del nombre completo, la imagen o la fecha de nacimiento en el obituario, entre otros— para proceder al bloqueo de la cuenta, para evitar que alguien modifique ese perfil.

La falsa muerte de Adam Mosseri

¿Cómo lo hizo? Según comentó el estafador a Motherboard, no hace falta que el obituario sea real, ni siquiera que tenga los datos del usuario. “Tengo un método que es tan simple como encontrar el obituario de una persona que recientemente murió. Luego registro una petición para convertir en conmemorativa la cuenta de la víctima usando el obituario aleatorio que encontré, y toma entre 1 y 2 días”.

"Siempre que la esquela sea reciente, de la misma semana, la cuenta pasará a ser conmemorativa. Ocurre en el 98 por ciento de los casos”, explicó el estafador. En este sentido, puntualizó que realizó esto para mostrar "el lado oscuro de Instagram", ya que, aunque a Mosseri le reestablecieron la cuenta en cuestión de horas, hay gente que puede pasar días o hasta semanas sin posibilidad de acceder a su perfil.

Instagram declaró muerto a su jefe

Más alarmante aún es que existe un mercado donde hay gente que paga hasta 60 dólares por declarar muertas a otros usuarios, por lo que solucionar el problema es urgente. El mercado es brutal: un usuario anónimo dijo a Vice que "es un trabajo de tiempo completo" que les puede dar hasta más de cinco cifras por mes. "No tendremos los precios más baratos, pero tenga la seguridad de que obtendrá lo que paga", reza un anuncio. Y el negocio no solo es por bloquear usuarios, sino que también cobran por restaurar perfiles. ¿Cuánto? 1.500 dólares por adelantado, con una tarifa final de entre 3.500 y 4.000 dólares.

“Por desgracia, algunas personas abusan de estos formularios, por lo que contratamos a investigadores y especialistas en ciberseguridad para detectar las tácticas de los estafadores y así poder mejorar y ponérselo cada vez más difícil”, dijo un portavoz de la plataforma.