La crisis sanitaria y la paulatina normalización de las actividades plantean nuevos desafíos y retos de seguridad para las empresas y los trabajadores, que deberán afrontar las incertidumbres derivadas de la "nueva normalidad" a la que obliga el coronavirus.

Al respecto, BAE dialogó con Fernando García, VP y Gerente General de Vertiv, compañía dedicada al aseguramiento de energía e infraestructura crítica en telecomunicaciones y tecnología, quien entre otras  recomendaciones y pasos a seguir citó las siguientes:

  • Desarrollar un plan específico de preparación para pandemias. "Se debe incorporar una respuesta escalonada, así como identificar las acciones a tomar en cada nivel y las circunstancias que desencadenarían la implementación del siguiente nivel." señala .
  • Consultar con compañías de seguros y asesores legales sobre asuntos relevantes, tales como requisitos de limpieza, acuerdos de nivel de servicio (SLA), notificaciones, etc.
  • Considerar el impacto de servicios de TI (cliente), especialmente si las actualizaciones o migraciones se planean o se agrega nueva capacidad.
  • Mantener comunicación con el personal, clientes y socios.
  • Anticiparse a las interrupciones de la cadena de suministro (desinfectante, toallitas, desinfectante para manos, máscaras, guantes, termómetros sin contacto, etc.)
  • Evitar riesgos innecesarios. Considere posponer o cancelar proyectos o actividades que puedan aumentar el riesgo de infección.
  • Utilizar baterías de repuesto para sistemas UPS y otras herramientas que dependen de baterías, filtros para sistemas térmicos, repuestos comunes, etc.

"La limpieza, en estos momentos, se convierte en un servicio crítico. En las fábricas, por ejemplo, los empleados han recibido instrucciones de usar productos de limpieza farmacéuticos y que tengan acceso a toallitas desinfectantes para limpiar sus propias estaciones de trabajo durante la jornada laboral. Se han revisado los turnos de trabajo, controlado el acceso a las ubicaciones y evitado compartir la oficina a fin de mantener las medidas de distanciamiento social. Los empleados pueden optar por quedarse trabajando desde casa si tienen un trabajo que les permita hacerlo" explica el directivo.

Otros cambios incluyen restringir los viajes; posponer trabajos que no sean esenciales; coordinar con los proveedores para salvaguardar las operaciones; priorizar mantenimientos; automatizar procesos; hacer uso de herramientas de colaboración; crear diferentes canales de comunicación, así como utilizar los gabinetes de crisis, o war rooms virtuales, para garantizar que el equipo de operaciones se mantenga sincronizado.