El avance tecnológico, el recambio generacional, las oportunidades desiguales. Los abismos de las habilidades digitales pueden separar a unos y otros trabajadores en todo el mundo restando oportunidades profesionales. 

La brecha de habilidades digitales es una problemática que atraviesa a toda la población global, pero se acentúa particularmente en nuestra región latinoamericana. Un informe de Sebastián Buffo Sempé, co-founder de Le Wagon en Latinoamérica, indaga en los obstáculos comunes y la busqueda de soluciones bajo la fórmula que combina educación y tecnología. 

Para un diagnóstico adecuado, el especialista describe siete brechas. 

  • Regiones: hay una gran diferencia en habilidades tecnológicas entre las diferentes regiones geográficas y es ahí donde se empieza a generar este gap de habilidades. Y los países que no adquirimos estas habilidades empezamos a sentir estas brechas, sufriendo mayores dificultades, viendo cómo los negocios funcionan mejor en otros lugares.
  •  Etario: En ciertos rubros se observa que las personas se empiezan a retirar antes o que los planes de retiro de las empresas se ejecutan antes del previsto, porque los mercados o las empresas empiezan a demandar nuevas habilidades. Es decir, habilidades que no adquirimos en nuestros primeros años formativos de escuela o universidad porque se generaron posteriormente. Esto representa un riesgo para las empresas. Nosotros estamos capacitados en las habilidades que hoy generan impacto a futuro pero en 10 años, cuando cambien las habilidades necesarias, las empresas tienen que tomar la decisión de qué hacer con el 30% del personal que no tiene las habilidades que está demandando el mercado. 
  •  Género: en el ambiente tecnológico la disparidad entre hombres y mujeres es altísima dado el sesgo inicial como carrera profesional poco humanista. Se están impulsando muchas iniciativas para promover la mayor participación de las mujeres en esta industria, y en todos los programas de capacitación. 
  • Idioma: Los lenguajes de programación fueron escritos en inglés y esto representa una barrera de acceso para quienes no aprendieron este idioma.
  • Mindset: hacemos referencia a la forma de resolver problemas, de pensarlos, de la perspectiva de habilidades. Depende de la sociedad donde esté inserto y la cultura que haya internalizado, va a ser diferente la forma en que piense y resuelva problemas. Se necesita estandarizar algunos procesos.
  • Capacitación: ha avanzado mucho en los últimos años. Las empresas están cada vez más exigentes en las nuevas habilidades digitales, demandan tener la capacidad práctica de ejecutar versus entender la teoría. Desde el lado empresario, la mejor forma de garantizar que, frente a la velocidad de cambio de la tecnología, el equipo se mantenga actualizado, es dar opciones y tiempo para la formación ("re-skilling").
  • Metodología: en este punto seguimos aplicando la misma metodología, mientras que el nivel de distracción de las personas en todo momento ha aumentado consecuencia de un mundo hiper-conectado/comunicado. Debemos entrenar a los profesores a poder sintetizar los conceptos y utilizar ejemplos prácticos, palpables y cercanos al hoy a fin de poder re-encantar a los alumnos. Sería casi como convertir la experiencia de aprender en algo cercano a Netflix. Una aproximación a este cambio en la metodología son las clases de David J. Malan, profesor del curso gratuito CS50 de Harvard. "Educar a las personas en estas habilidades digitales puede significar cambiar las oportunidades de un país", destaca Buffo Sempe.