El aumento en la expectativa de vida obliga a los empleados a prolongar su trayectoria laboral y reta la creatividad de los empleadores. En 1960, la expectativa de vida era de solo 53 años, mientras que en 2017 era de 72 (80 en los países de mayores ingresos, de acuerdo con el Banco Mundial).

El taller Redisigning Retirement for Longer Working Lives llevado a cabo por Mercer en el último Foro Económico Mundial en Davos abordó los retos que suponen el trabajo y el retiro con una esperanza de vida de 100 años, una realidad de quienes nacen en esta era. Estas personas vivirán de una forma muy diferente a la actual y es necesario analizar cómo lo harán de una manera más saludable.

Que la población sea cada vez más longeva implica diversas aristas a analizar. Por un lado, que quienes han retrasado la jubilación pueden contribuir al desempeño de las empresas por su profundo conocimiento institucional y la experiencia perfeccionada tras años de práctica. Por otro, la certeza sobre el retiro complica el panorama tanto para las empresas como para la fuerza de trabajo experimentada.

Los empleados de más de 50 años conforman el segmento que la legislación laboral describe como fuerza de trabajo con experiencia. Esos parámetros deben revisarse dado el cambio en las dinámicas sociales y demográficas. Dentro del grupo de trabajadores con experiencia hay quienes siguen activos por el deseo de aprender nuevas habilidades y otros lo hacen para financiar el costo de sus vidas.

El informe de Mercer "La siguiente edad, siguiente etapa: un nuevo enfoque ante el envejecimiento y la longevidad" confirma que la edad cronológica no incide en el deseo de trabajar, la salud, ni la agudeza mental. No obstante, los empleados con experiencia no aparecen en los planes estratégicos de recursos humanos, pese a que serán un componente determinante en las organizaciones del futuro. Por eso, es urgente entender cómo estos trabajadores pueden contribuir a las metas de las organizaciones y qué costos representan. En otras palabras, poner manos a la obra ante un panorama ineludible.

Derribar prejuicios

La investigación realizada por Mercer sobre el envejecimiento y la longevidad destaca que existen tres mitos arraigados en el mundo laboral acerca de los empleados con muchos años de experiencia. He aquí las verdades que ayudarán a derribarlos:

  • Mito 1: son menos productivos: Pero el desempeño laboral no disminuye con la edad.
  • Mito 2: tienen dificultad para aprender nuevas habilidades y usar la tecnología: Sin embargo, el 85% de los trabajadores, incluidos los experimentados, busca oportunidades para capacitarse y mejorar su desarrollo profesional.
  • Mito 3: representan un costo mayor para las empresas: En cambio, los costos pueden reducir significativamente porque se necesitan menos sustituciones y las remuneraciones que reciben suelen disminuir con el paso de los años.

Dejar atrás los prejuicios en contra de la longevidad laboral no es una tarea sencilla; las empresas tendrán que implementar estrategias que les permitan capitalizar los talentos, habilidades y el potencial de los empleados que posponen la jubilación, tales como la integración de nuevas tecnologías en los sistemas corporativos de RH y las opciones personalizadas de desarrollo profesional.

* Ceo de Mercer Argentina