En el actual contexto, las llamadas competencias socioemocionales ganan cada vez más terreno. Dentro de ellas se destacan: dominio personal o inteligencia emocional, o dominio emocional, tolerancia a la frustración, a trabajar en entornos demandantes, auto-conciencia, socialización, adaptación a los cambios.

Al respecto, Miguel Alfonso Terlizzi, presidente de la consultora Hucap, señala que además de las competencias tradicionales, aquellos líderes, personas con posiciones claves y las organizaciones que aspiren a lograr RESE (Resultados Extraordinarios, Sustentables y Equilibrados) deben incluir en sus propios modelos, competencias tales como:

  • Capacidad para pensar sistémica y estratégicamente: ver y comprender el funcionamiento de todo (sistema) en su conjunto y cómo interactúan las partes que lo componen a lo largo del tiempo: Poseer visión sistémica y estratégica a la vez, con gran conocimiento y amplia perspectiva. Capacidad de idear estrategias y planes competitivos e innovadores.
  • Capacidad para pensar en resultados extraordinarios, que trascienden lo que personas o empresas comunes son capaces de lograr. Planificar las tareas propias y las de los colaboradores a cargo siguiendo el orden de pensar primero el destino al que se dirigen y luego las tareas que se necesita llevar a cabo para lograr los resultados extraordinarios.
  • Capacidad para construir sistemas generativos saludables, detectando las partes que pueden estar operando de manera disfuncional, proponiendo soluciones, negociando o pidiendo ayuda para evitar el mal funcionamiento, actuando siempre sobre las causas que lo producen y no sobre los efectos.
  • Precisión y simplicidad: Hacer fácil lo difícil, descubrir las zonas de apalancamiento que todo sistema posee (los lugares donde con mínimo esfuerzo se logran resultados extraordinarios) y actuar sobre ellas.
  • Capacidad para responsabilizarse incondicionalmente, elegir y hacerse cargo de sus resultados y los que las partes del sistema del cual forma parte deben lograr, actuar de manera protagónica, sin buscar culpables. Hacer que las cosas sucedan a pesar de las circunstancias, contextos y dificultades.

Trabajar en la motivación y contención de los colaboradores es un gran desafío de cara a incrementar la productividad y eficacia organizacional, que se vuelven fundamentales en estos tiempos”, concluye Terlizzi.