Es una tendencia irreversible. Las multinacionales a nivel mundial apuestan y confían en los procesos de alto rendimiento. Son las empresas que lideran en el mercado en diferentes rubros de la economía y que trabajan para continuar a la vanguardia al tiempo que fomentan la innovación.

Los procesos de coaching, como la vida misma, evolucionan hacia formas más eficientes para adaptarse al medio y, si bien lo métodos tradicionales, han sido ampliamente reconocidos por sus logros en las organizaciones empresariales, hoy existe una herramienta más que genera un impacto de manera directa y efectiva en  empresas multinacionales que, en el futuro próximo, podrán ser adoptadas por compañías medianas y pequeñas, y son los entrenamientos de alto rendimiento.

Se trata de una novedosa metodología para alcanzar nuevas cotas de efectividad que tomó forma en el exterior a principios de este año y que ha generado resultados extraordinarios. En la Argentina su implementación comenzó por ser aplicada en plantas de empresas multinacionales en donde, día tras día, se observan avances en los rendimientos de los recursos humanos.

Porque, precisamente, se trabaja sobre el comportamiento humano de una manera personalizada, quirúrgica, precisa. La labor del coaching profesional comienza por analizar el proceso productivo y de ventas con los ejecutivos a cargo de esas secciones y con entrevistas personales con los trabajadores que forman parte del proceso involucrado.

Durante un periodo de tiempo se va obteniendo diferente información de los recursos humanos que estén dentro del proceso y eso permite tener una visión y  una mirada integrada para avanzar en el diagnóstico que permita identificar los ítems  donde hay que trabajar para alcanzar los objetivos propuestos por el managment de la  compañía.

La información que nos llega de estas experiencias en empresas trasnacionales líderes en su sector indica que, al cierre del primer trimestre de trabajo con herramientas de capacitación de alto rendimiento, se observan resultados positivos.

Las diferencias en el resultado con el coaching tradicional se observan en la motivación con la que los trabajadores encaran sus tareas. El alto rendimiento asegura que una persona no se desconcentre por la apatía que suelen traer los procesos productivos y comerciales que se  tornan usuales y repetitivos. Con esta nueva modalidad se logra una inoculación contra la falta de voluntad del personal que muchas veces producen recursos humanos que sólo están atentos a su reloj para acercarse a la hora de salida  de sus obligaciones.

Los análisis de los resultados  de alto rendimiento indican que la persona termina por involucrarse de manera decidida en los objetivos a cumplir de parte de la organización empresarial aprendiendo, además,  a manejar situaciones de presión que se generan a diario.

Por estos motivos, a los que se suma la carga de la pandemia y cuarentenas que han afectado la vida de todos, es importante la implementación de técnicas de alto rendimiento en empresas de Argentina. Un país que necesita de todas las herramientas disponibles para poder volver a tomar la senda del crecimiento sostenido.

* Consultora Comercial