Más allá de lo terrible que ha pasado y viene sucediendo, la pandemia está dejando aprendizajes importantes. Las empresas han tenido que reconocer los beneficios de tener equipos distribuidos, ya que muchas no quieren que los empleados retornen a sus oficinas. Los líderes descubrieron que las personas trabajan mejor cuando se confía en ellas que cuando se las controla.

 

Durante este contexto sucedió algo muy valioso para quienes nos encontramos en el mundo de las metodologías ágiles. Los dos padres de Scrum se han reencontrado para escribir la nueva versión de la Guía de Scrum. Siendo el framework utilizado por el 85% de las empresas ágiles, esta actualización es sumamente importante.

 

El 18 de noviembre el Dr. Jeff Sutherland y Ken Schwaber, en el marco del 25º cumpleaños de Scrum, lanzarán una guía menos prescriptiva, más transparente y sencilla para facilitar el acceso a más profesionales de todas las industrias y dominios.

 

Scrum se usa para afrontar la pandemia -tanto en Universidades como la holandesa de Wageningen, como en hospitales en el Reino Unido-, para tener "un servicio de emergencia de alta calidad", según resaltó el Dr. Robert Macadam, Director de un grupo de hospitales universitarios cerca de Liverpool.

 

El Dr. David Raw, Director Médico Asociado del Aintree University Hospital explica que, habiendo perdido más del 25% de su fuerza laboral, lograron objetivos tales como incrementar un 500% las camas de UCI, aplicando conceptos de Scrum a Escala.  Hemos aprendido finalmente que lo único constante es el cambio, y que necesitamos aprender a planificar plazos cada vez más cortos, basándonos más en nuestra capacidad de adaptación.

 

Consultoras como McKinsey informan que se han acelerado los planes de transformación en todas las organizaciones porque las cualidades de rapidez, resiliencia y adaptabilidad de las organizaciones Ágiles que en la pre-pandemia eran importantes ahora son imprescindibles.

 

Alinear equipos en entornos virtuales requiere más disciplina y comunicación enfocada en quién está trabajando en qué, y priorizar el trabajo más significativo que aporte más valor. Scrum nos da la estructura y el ritmo necesario para poder hacerlo adaptándonos rápido.

 

En el contexto actual con constantes eventos impredecibles sorprendiendo desde a los especialistas en salud hasta a los funcionarios gubernamentales, un proceso de toma de decisiones que responda rápido al cambio es tan importante como la decisión misma, para lo cual hay que perderle el miedo a VUCA y adoptar lo que Euvin Naidoo,  profesor titular de administración de empresas en Harvard Business School y compañero nuestro en la certificación de Agile Coachs, ha denominado “VUCAgility” en sus estrategias exitosas para vencer al Covid-19: un cambio de mindset y actuar en este marco de trabajo que permite superar el miedo con equipos que actualicen continuamente sus planes para poder responder rápida y eficientemente a desafíos cambiantes.

 

El foco se centra en empoderar equipos y acercarlos al cliente desbloqueando el potencial de las organizaciones con un marco de toma de decisiones ligero que permite la adaptabilidad. Además de equilibrar el enfoque entre ganancias rápidas y éxito en pequeños incrementos con planificación y logros a largo plazo; con un enfoque estratégico OODA y equipos multifuncionales que decidan rápidamente con base en principios operativos. El fin es entregar valor en breves iteraciones que permitan obtener feedback, siempre y cuando se genere una visión equilibrada entre el optimismo y el realismo.

 

Las organizaciones deben superar la volatilidad con una comunicación clara y transparente de planes constantemente visibles para todos, con iteraciones enfocadas en objetivos. También necesitan aceptar la incertidumbre como la nueva normalidad adoptando la agilidad y un modelo operativo que se centra en la toma de decisiones de manera rápida e iterativa.

 

docentes de la Diplomatura en Metodologías Ágiles de Gestión de Proyectos y Productos del ITBA