En estos dos años de cambios en la dinámica laboral y teletrabajo, con la nueva rutina llegaron los beneficios pero también las desventajas. El agotamiento digital se suma al estrés y el burnout en un combo peligroso que está movilizando a las empresas en busca de soluciones que cuiden la salud y el bienestar de los empleados y, al mismo tiempo, preserven la productividad.

En una nota en Cinco Días, Joan Pons, CEO de Workmeter, empresa especializada en el desarrollo de soluciones de software para la medición del desempeño, sostiene que para aumentar la productividad el teletrabajo "necesita inevitablemente de herramientas tecnológicas capaces de gestionar proyectos, horarios y personas". Y añade: "Las herramientas tecnológicas, que avisan a los empleados para hacer pequeños descansos o del final de su jornada, permiten garantizar el bienestar y la salud de los trabajadores".

Estos instrumentos para evitar el agotamiento de las horas frente a la pantalla, que paradójicamente también son digitales, ayudan a poner en práctica algunas propuestas que están circulando, como las "micropausas".  El diario español indica que se comprobó la eficacia de la técnica de la micropausas, especialmente en tareas que requieren de gran concentración. Se trata de pequeños descansos de apenas cinco minutos que se intercalan durante la jornada laboral cuando el trabajador sienta necesitarla. Citan un estudio reciente de la Universidad de Carolina del Norte que indica que los empleados que hacen micropausas están más concentrados en su trabajo, son más resolutivos y productivos, reducen su estrés, aumentan el bienestar y la conexión con el trabajo y contribuyen a evitar lesiones comunes en la oficina y malestar.

Esta práctica, cada vez más implantada por las empresas, permite a los trabajadores aprender a gestionar su propio tiempo de trabajo y ocio.Claro que esta "desconexión programada" es posible con ayuda de un software que avisa al trabajador de sus pausas establecidas, de sus descansos más largos, del final de su jornada de trabajo, de la progresión de sus proyectos y de la actividad de su equipo, que le permita sincronizarse y trabajar por su cuenta.

Multitasking digital

El teletrabajo agudiza el "síndrome de las ventanas abiertas" o número de ventanas que se tienen abiertas en la pantalla del ordenador. Tener varios frentes abiertos e ir pasando de un asunto a otro es positivo, pero a veces da una falsa sensación de productividad. En realidad, según los expertos, nos hace ir más lentos e influye de forma negativa en la productividad. Aumenta el cansancio y la carga mental. Es otra de las situaciones que hay que combatir y tal vez la respuesta llegue de la mano de la propia tecnología. Planificar tareas, trabajar por bloques y definir lo imprescindible cada día son algunos de los consejos para trabajar mejor. 

De todas maneras, los trabajadores parecen valorar la opción de poder teletrabajar. Según un sondeo realizado a nivel global por la consultora Adecco en varios países incluida Argentina, casi 2 de cada 5 personas en el mundo están cambiando o pensando en cambiarse a nuevos trabajos con opciones más flexibles. El 66% de la fuerza laboral invirtió en productos o tecnología y el 57% en cambios en el hogar para facilitar el teletrabajo. Estas tendencias refuerzan las expectativas de los trabajadores de que el trabajo híbrido y a distancia debe formar parte de las condiciones laborales normales. "En el futuro los aspectos más importantes para los trabajadores serán la seguridad, la capacidad de decisión, una cultura positiva que alimente una buena salud mental y el desarrollo profesional", destaca el estudio.