Con un nuevo año en curso, es más que evidente que el mundo cambió y que debemos readaptarnos. Las crisis hacen que las personas y la humanidad cambien y evolucionen, y la innovación aquí se vuelve fundamental. Hoy, la tecnología está más que nunca al servicio del hombre y es este quien debe dirigirla. La cultura organizacional, el liderazgo, el trabajo en equipo y la importancia de contar con un propósito compartido son las claves para lograr la verdadera transformación digital empresarial.

Y es que la transformación digital es mucho más que tecnológica, es por sobre todo cultural. Eso implica desaprender viejas formas de relacionarnos: si no cambiamos la manera de hacer las cosas no llegaremos al lugar que queremos. Como todas las profundas transformaciones, requiere un cambio de fondo que modifica procesos, estrategias y formas de trabajar dentro de todas las áreas de una organización y que obliga a las compañías a generar espacios que les permitan a sus empleados pensar diferente e innovar para lograr resultados diferentes y extraordinarios.

Es decir, se necesita de un cambio de cultura empresarial donde exista una mezcla perfecta entre la tecnología y lo humano. Cuando la tecnología llega para incorporarse en la organización, hace falta el trabajo colaborativo de todos los actores, tanto internos, quienes verán modificados sus procesos de trabajo, como también de los externos. Entonces, debemos dejar a un lado las estructuras jerárquicas en su estricto sentido, para desde todos los niveles y todas las áreas ser parte del cambio y de la solución a cada problema que se presente en el camino hacia la transformación digital.

En este escenario, los líderes deben generar el ecosistema en el equipo, un entorno positivo que acompañe. Hay que considerar que se trata de gestionar el miedo del personal frente al cambio, la incertidumbre y el desconocimiento. Es así como la inteligencia emocional nos permitirá construir confianza con el grupo favoreciendo las relaciones y el clima laboral. Un líder que no puede ser genuino está en una cultura donde la parte humanística no se está desarrollando como debe. Las emociones son una parte importante en este proceso, donde mal manejadas pueden frustrar y no permitir avanzar; y por el contrario, bien manejadas incentivan la creatividad y abren camino.

Estamos casi en la quinta revolución industrial y continuamos hablando de la transformación digital, acelerada por la pandemia. Los desafíos son tan grandes que si no hay una filosofía colaborativa que acompañe, no podrán resolverse de forma aislada. Allí está la importancia de la interacción y el aporte de las personas.

Solemos interpretar las crisis de manera negativa, pero estas muchas veces llevan a revoluciones tecnológicas que nos permiten una vida más fácil y mejor.  Sin lugar a duda, la tecnología es una aliada muy valiosa de las empresas que, si toman ventaja de esta, lograrán avanzar en la carrera por la transformación digital.

* Country Manager de InterNexa Argentina