En los últimos meses, motivado por el contexto actual del país, crecieron las consultas de compañías respecto a la conveniencia y la viabilidad legal de determinar el pago de la compensación en moneda extranjera y, también, de desembolsar en dicha divisa. Pero ¿qué aspectos deben analizarse desde una perspectiva de compensaciones para evaluar la conveniencia de determinar el pago en moneda extranjera?.

El primer punto a detenerse, tanto desde la perspectiva estratégica como legal, es qué preguntas debería hacerse la empresa para tomar la mejor decisión en términos de moneda, para determinar el paquete de compensación. De acuerdo a un informe elaborado por las compañías Mercer y Marval se deben atender estos criterios:

1- Mercado de talento: evaluar con qué mercado compite la empresa por talento y qué prácticas y características de pago tiene. Hay empresas que, por las características de los perfiles que trabajan en ellas o por el tipo de roles que ocupan, compiten en un mercado internacional. Un ejemplo son algunos perfiles de tecnología o posiciones muy expertas y geográficamente móviles de la industria de energía. En estos casos, es bastante frecuente ver compensaciones determinadas en función de niveles de pago de mercados extranjeros, expresados en dólares para asegurar la competitividad del paquete de pago en un contexto donde la mano de obra es empleable internacionalmente. También son muy frecuentes los casos de empleados que provienen de filiales de otros países.

2- Equidad interna: qué tan importante es para la organización este aspecto y en qué medida una posible decisión diferente para un grupo, generaría incomodidad para los otros. La pregunta que debería hacerse la compañía es en qué medida está dispuesta a tener políticas de pago distintas y, en caso de no querer hacerlo, cuál sería el riesgo para atraer y retener talento

3- Estabilidad de la decisión: cuán sostenible es la decisión en el mediano-largo plazo. Un aspecto muy importante, sobre todo en una economía volátil, es hasta qué punto, cualquier decisión de moneda de pago diferente a la local podría ser algo sostenible en el tiempo. Las decisiones de estrategia de compensación y pago, son decisiones de negocio, es por eso que lo esperable es que sean aspectos que puedan sustentarse en el mediano plazo y que no respondan, exclusivamente, a una problemática específica de la coyuntura.

4- Benchmark: antes de tomar cualquier decisión de dolarización es necesario sacar una foto de cómo es el nivel de pago de la compañía con respecto al mercado de referencia para identificar brechas. Esa foto sería el punto de partida si la decisión fuera la denominación y/o pago de remuneración en moneda extranjera.

Desde un punto de vista laboral y de conformidad con la normativa vigente, no existen restricciones expresas que imposibiliten a las compañías la denominación de compensaciones en moneda extranjera, asumiendo por supuesto que dicho cambio no represente un perjuicio para los empleados.

Una opción es que el importe esté referenciado en dólares estadounidenses o euros, por ejemplo, aunque al momento del pago esos dólares o euros se convierten a moneda de curso legal al tipo de cambio existente en el momento del pago.

En este escenario, se debería establecer el tipo de cambio que se utilizará para la conversión de la moneda extranjera. Las opciones viables serían el tipo de cambio oficial o bien el tipo de cambio implícito de operaciones identificadas como "Contado con Liquidación", "Dólar Bolsa" o "Dólar MEP".