En los últimos años se percibe una desaceleración en la inserción de mujeres en el mercado de trabajo, después de medio siglo de crecimiento sostenido, de acuerdo con el informe Inclusión Financiera 2019, realizado por el Banco Central de la República Argentina.

En lo referente a Argentina, la tasa de actividad femenina se incrementó de manera notoria desde la década de 1960, alcanzando un pico de 60% en 2004, para luego declinar y estancarse alrededor de 45% actualmente. Los números demuestran que hay mucho trabajo por hacer con relación a la presencia de las mujeres en el mercado laboral, según evidencia el informe del BCRA.

Siguiendo con ese texto de la entidad rectora del sistema financiera argentino, el porcentaje de mujeres empleadas ha ido aumentando en los últimos años, lo que redujo levemente la brecha respecto a los hombres, alcanzando un 18,7% en el segundo trimestre de 2019. El crecimiento entre el primer trimestre de 2017 y 2019 del empleo femenino se concentró en trabajadoras independientes (37%), y asalariadas informales (41%).

En el mundo de las pymes, según el informe del Banco Central, las mujeres empiezan a tener mayor presencia y las empresas están viendo los beneficios de que ellas ocupen cargos de decisión. En Argentina, uno de cada cinco cargos ejecutivos es ocupado por una mujer.

Pero al mismo tiempo, las mujeres se encuentran sub representadas. ¿Qué quiere decir esto? De acuerdo al Foro Económico Mundial, entre las pymes argentinas lideradas por mujeres, más del 60% no tiene acceso al financiamiento.