Es tiempo de empezar a capitalizar los aprendizajes de estos últimos largos meses.  La pandemia implicó múltiples restricciones y reinvenciones en el consumo y que despertó nuevas necesidades y expectativas. Las marcas están frente a la posibilidad de repensar su rol, así como las experiencias de compra y consumo.

"Si bien es verdad que hubo particularidades locales con respecto a la pandemia, encontramos tendencias comunes presentes en toda América Latina en respuesta a esta crisis global", afirma Ximena Díaz Alarcón, Co-Fundadora & Directora de Contenidos de Youniversal, consultora regional especializada en investigación y tendencias, quien señala siete rasgos que marcarán el consumo hacia adelante:

  • Re priorización del tiempo y el rol del consumo en la vida: la vulnerabilidad frente al virus hizo que los consumidores se replantearán sus prioridades en la vida y en el medio de tantos cambios en la rutina y las actividades del día a día, reflexionaran sobre el uso de su tiempo. Las marcas tienen que encontrar cuál el valor agregado más profundo que ofrecen y en qué están colaborando con las nuevas prioridades de los consumidores para su vida, más allá del producto o servicio que ofrecen.
  • Conectividad como nuevo básico. Incluso en los gastos de la familia ha desplazado otros consumos. Pero hay espacio para brindar mayor cobertura de servicio y mayor accesibilidad por precio.
  • La salud como riqueza. La tremenda valorización de la salud como la mayor riqueza que uno puede tener. El surgimiento de muchos productos y servicios asociados a la dieta, a comer mejor, moverse, no al sedentarismo y al mood management o manejo del ánimo. Porque la vida más tecnológica nos hace muchas veces más sedentarios y la demanda de productividad hace que cueste tomarse pausas. Esa preocupación por la salud y bienestar, el wellness hoy incluye la búsqueda de fortaleza, de refuerzos y de inmunidad, seguirá estando en el tope de la lista de prioridades del consumidor.
  • La solidaridad y el rol social de las marcas. Al principio de la pandemia muchísimas marcas pusieron a disposición de los consumidores sus recursos, su logística. Ese rol de la marca desde su lado social seguirá siendo relevante para los consumidores, que esperan un compromiso en acción de parte de las marcas.
  • La importancia de los valores y las causas en acción. El consumidor busca comprender qué impacto tiene fabricar cosas y lanzarlo al mundo. Particularmente el tema de género y el tema de sustentabilidad son dos enormes vectores que atraviesan todas las categorías. Es importante que las marcas puedan comunicar su punto de vista sobre estos temas. Atención al precio de lo sustentable: se espera accesibilidad (un precio alto, hoy puede ser barrera).
  • Consumer Centric: escuchar la voz del consumidor y sus nuevas expectativas. Las redes sociales, el feedback a través de encuestas y de servicios post venta, los espacios de co creación, la escucha activa, son algunas de las herramientas para tener un diálogo permanente con los consumidores.
  • Un nuevo UX: volver a experimentar, pero con seguridad. La gente probó nuevas rutinas, nuevos canales y nuevas experiencias y hoy quiere algo que la sorprenda, agrade, entusiasme y permita "viajar" con la sensorialidad, además de seguir atentos a la seguridad de sus datos en el online y la higiene de los productos en el offline. El desafío para las marcas estará en asegurar una experiencia de compra y consumo que pueda conjugar todas estas demandas.

"Será fundamental que las marcas sigan de cerca estas nuevas expectativas que están en proceso de sedimentación y a la vez, cambio, en un ida y vuelta tan dinámico como el contexto", dijo la especialista.