Dhirendra Prasad fue comprador en Apple durante diez años y recibió un sueldo cuantioso que no le alcanzaba, por lo que, cada año, se hacía de un "extra de un millón de dólares", un "bonus" que no era una recompensa de la compañía, sino que Prasad se lo llevaba sin consultar con nadie. Por eso, fiscales estadounidenses lo acusan ahora de defraudar 10 millones de dólares a su exempresa, que lo echó en 2018 tras descubrir que, mediante una serie de esquemas criminales, se robaba dinero y productos, según documentos presentados el viernes ante la corte federal en San José, California.

A Prasad, de origen indio, se lo acusa de explotar su "posición de confianza" como comprador en la cadena de suministro de servicios globales de Apple para defraudar a la compañía. ¿Cómo? El hombre no escatimó en técnicas, e hizo un poco de todo: aceptó sobornos, se robó piezas mediante órdenes de reparación falsas e hizo que Apple pague por artículos y servicios que nunca recibió.

Y no frenó ahí, sino que también negoció con proveedores y realizó pedidos por un precio inmensamente superior al original. Así, Apple compró productos según el precio que figuraba en las facturas que Prasad entregaba, y el empleado se quedaba con el dinero sobrante. Con todas estas maniobras, eludió por diez años los controles de una empresa que es conocida en Silicon Valley por no dejar que nada pase por debajo de sus narices y se llevó más de diez millones de dólares de una de las empresas más valiosas del mundo.

La cárcel, un destino casi seguro

Medios locales reportan que no está claro si Prasad tiene un abogado, ya que nadie pudo contactarlo. Su situación es muy complicada: dos propietarios de proveedores que hicieron negocios con Apple y que presuntamente conspiraron con Prasad en esquemas de fraude similares se declararon culpables de cargos relacionados en diciembre, según muestran los registros judiciales.

Además, el gobierno federal confiscó a Prasad cinco propiedades inmobiliarias y cuentas financieras por un valor aproximado de 5 millones de dólares, para conservarlas como "productos del delito", según la fiscal federal de San José, Stephanie Hinds.

Entre los cargos se le acusa a Prasad están: conspiración para cometer fraude electrónico y postal, cometer lavado de dinero y defraudar a Estados Unidos, así como evasión de impuestos. Todo esto podría significar una sentencia máxima de 20 años de prisión, por lo que Prasad podría salir recién a sus 72 años. Sin embargo, las pautas de California y la discreción de los jueces individuales significan que muchas personas condenadas por fraude en un tribunal federal reciben penas menores, como tiempo en la cárcel del condado o libertad condicional por delitos graves.

Su comparecencia está programada para el 24 de marzo. Los fiscales también quieren que Prasad pierda millones de dólares en bienes inmuebles y otros activos, reportó Reuters. El gigante tecnológico demandó el año pasado a Simon Lancaster, exjefe de materiales, por presuntamente robar y filtrar secretos comerciales de la empresa a un periodista.