Al abordar el tema del impacto que la enfermedad del Covid-19 produjo en las relaciones humanas, cabe invocar la doctrina del realismo jurídico cuando expresa que el núcleo fundamental del Derecho no son las leyes sino los hechos. Es así que nos encontramos frente a una contingencia patológica que ha penetrado en la sociedad, generando cambios paradigmáticos a nivel mundial. 

Si bien el teletrabajo existe en el mundo desde la década de 1970, en Argentina debido a la pandemia del Covid -19, esta modalidad laboral ha tenido que implementarse por muchas empresas de modo intempestivo, fundamentalmente para no interrumpir la cadena de producción.

Sin perjuicio de ello, la clase trabajadora del siglo XXI –empujada por la Generación Y– exige permanentes motivaciones, encontrando en el teletrabajo el modo de llevar adelante esos desafíos. Es relevante tener en cuenta cuáles son los beneficios que aporta el teletrabajo, tanto para los trabajadores, como para los empleadores y la sociedad. Es posible sintetizarlos de la siguiente manera:

A.-Beneficios para el trabajador: concilia la vida familiar con la vida laboral; disminuye el stress laboral; permite menguar el llamado tiempo muerto –viajes, traslados, esperas–; genera un ahorro en gastos de comida y vestimenta; facilita a la mujer continuar con el trabajo al terminar la licencia por maternidad, evitando acogerse al estado de excedencia; permite a los trabajadores que padezcan una enfermedad o accidente inculpable evitar el llamado período de reserva de puesto y si la enfermedad lo habilita seguir trabajando bajo esta modalidad.

B.- Beneficios para el empleador: disminuye costos para el empleador; disminuye los gastos de alquiler de inmuebles donde funcione el establecimiento; aminora los accidentes in-itinere; baja los gastos de energía y de uso de equipos para el empleador; es una alternativa ante situaciones de catástrofes a fin de evitar interrumpir la cadena productiva; admite al empleador ejercer su poder de control mediante el uso de los medios informáticos; proporciona al empleador la posibilidad de realizar reuniones a través de video-llamadas; el trabajador no será contratado por horas-reloj sino por resultados, quedando de lado el concepto de presentismo- 

C.- Beneficios para la sociedad: Contribuye a la mejora del medio-ambiente sirviendo como política sustentable al implicar una reducción de la contaminación; permite la reducción de los accidentes de tránsito; sirve para la inclusión de los grupos vulnerables y discapacitados que podrán trabajar desde su hogar; evita el desarraigo de personas que no tendrán que dejar su pueblo, ciudad o país.

 En el Congreso de la Nación, mucho antes de la entrada en vigencia de la normativa de emergencia sobre aislamiento social, preventivo y obligatorio dictada a causa de la pandemia, existían proyectos de ley destinados al tratamiento de esta modalidad laboral. Sin embargo, los efectos de la pandemia aceleraron su tratamiento legislativo al masificarse la prestación laboral a distancia. La iniciativa legislativa operaría como una ley marco, modificatoria de la ley de contrato de trabajo, debiendo con posterioridad cada Convenio Colectivo de Trabajo incorporar las adecuaciones específicas según lo requiera cada actividad laboral; y así evitar un excesivo reglamentarismo legal. Entre los aspectos fundamentales sancionados por la Cámara de Diputados (media sanción otorgada al proyecto de ley) se destacan las siguientes: 

- AJENEIDAD: Prestación de la actividad laboral fuera del establecimiento; especialmente en el hogar del trabajador.

- TIC: Utilización de las llamadas TIC para la prestación de las tareas.

- TELESUBORDINACION: En el sentido que en la nueva modalidad contractual se debe mantener las tres clases de subordinación que caracterizan la relación de dependencia- económica, jurídica y técnica- ; así el empleador mantendrá su poder de control a través de la tecnología.

- IGUALDAD: Los tele-trabajadores gozarán de los mismos derechos y obligaciones que los trabajadores presenciales con fundamento en el art. 14 Bis de la Constitución Nacional fundamentalmente en materia de remuneraciones.

- REVERSIBILIDAD: Como facultad de retornar a la modalidad presencial con el debido preaviso. Al respecto sería relevante que la reversibilidad sea un derecho para ambas partes porque el empleador tiene conforme la ley de contrato de trabajo facultades de dirección y organización empresarial.

- VOLUNTARIEDAD: La forma de esta modalidad contractual deberá ser un contrato escrito, como modo de expresar la voluntad reciproca de las partes.

- DERECHO A LA DESCONEXION DIGITAL: Entendido como la facultad del trabajador de desconectarse una vez terminado el horario fijado y durante licencias laborales. Al respecto cabe considerar que, si bien el empleador no podría exigir al trabajador que preste tareas fuera de la jornada de trabajo, tampoco podría impedirse al empleador remitir trabajo en ejecución de sus facultades de dirección y organización empresarial.

- SUMINISTRO DE EQUIPAMIENTO, HERRAMIENTAS Y SOPORTE TECNICO por parte del empleador o su compensación económica si fueran afrontados por el trabajador.

- PROTECCION DE LA INFORMACION LABORAL, que impide hacer uso de software de vigilancia que viole el derecho a la intimidad.

- CONTROL EN MATERIA DE SEGURIDAD E HIGIENE por parte del Ministerio de Trabajo.

- PRESTACIONES TRANSNACIONALES: En cuanto a la contratación de personas extranjeras, no residentes en el país, se requerirá autorización previa de la autoridad de aplicación y se aplicara la ley más favorable al trabajador en cumplimiento del principio protectorio.

- REGISTRACIÓN: Las empresas que desarrollen la modalidad de teletrabajo deberán acreditar ante el Ministerio de Trabajo el software o plataforma a utilizar, como así también la nómina de trabajadores que cumplirán estas tareas.

- GARANTÍA DE LOS DERECHOS COLECTIVOS: Se garantizan los derechos colectivos de los tele-trabajadores y la igualdad en materia de representación sindical con los trabajadores presenciales.

Efectivamente, el teletrabajo constituye un nuevo paradigma que busca la adaptación de la tecnología sin olvidar el valor del ser humano.

 Profesora de la carrera de Abogacía de UADE