Este fue un año lleno de desafíos para el sector de la Ciencia y la Tecnología en todo el mundo. Los investigadores realizaron hazañas como la producción de vacunas en tiempo récord. Los logros asombraron a la humanidad. En Argentina, tampoco hubo descanso en busca de aportes.

Los científicos locales pusieron manos a la obra y alcanzaron resultados destacables con varias herramientas de detección, prevención y tratamiento. En varios casos, fue gracias a la colaboración entre el sector público y el privado. A continuación, tres de los desarrollos argentinos más destacados:

  • Suero terapéutico anti-COVID-19: Fruto del trabajo de articulación pública-privada encabezado por el laboratorio Inmunova y el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud "Dr. Carlos G. Malbrán" (ANLIS), con la colaboración del CONICET, la Fundación Instituto Leloir (FIL), Mabxience y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), se llegó al desarrollo de un suero hiperinmune anti-COVID-19 para inmunización pasiva. La inmunización pasiva consiste en administrar anticuerpos a los pacientes contra el agente infeccioso, produciendo su bloqueo y evitando que se propague. Así actúa el suero, que es similar a los que se usan para tratar el envenenamiento por picadura de serpientes y alacranes, intoxicaciones por toxina tetánica, exposición al virus de la rabia e infecciones como la influenza aviar. El estudio clínico de Fase 2/3 arrojó resultados alentadores para reducir la morbimortalidad. Hace diez días, Inmunova anunció que la ANMAT aprobó el uso de este suero (INM005, CoviFab®) para el tratamiento de pacientes adultos con enfermedad moderada a severa, mediante el Registro Bajo Condiciones Especiales. Los pacientes tratados registraron reducción de la internación en terapia intensiva de 24% y del requerimiento de asistencia respiratoria mecánica de 36%, frente al placebo.  Linus Spatz, director de Inmunova, afirmó: "Nos satisface poder contribuir con una opción terapéutica para mitigar los efectos de la COVID-19".
  • Barbijos con telas antivirales: Son fáciles de distinguir y se ven por todos lados. Estos tapabocas especial con letras impresas (se comercializa bajo el nombre Atom Protect) desarrollado por expertos locales fue un desarrollo que llegó al público masivo. Un equipo de investigación integrado por científicas y científicos del CONICET, la UBA y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), con el apoyo de la PYME textil Kovi S.R.L., desarrolló telas tratadas con activos antivirales, bactericidas y fungicidas para, entre otras cosas, fabricar barbijos de uso social. Sus propiedades antimicrobianas fueron testeadas con éxito por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y su acción antiviral por el Instituto de Virología del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). "Los estudios realizados en el Instituto de Virología del INTA mostraron que estas telas tienen la capacidad de inhibir Coronavirus similar al SARS-CoV-2- agente patógeno que causa el COVID-19- en menos de cinco minutos", destacaba en su lanzamiento Silvia Goyanes, investigadora del CONICET en el Instituto de Física de Buenos Aires (IFIBA, CONICET-UBA) y una de las directoras del proyecto. "Una gran ventaja de este desarrollo es que todos los insumos que requiere están disponibles en grandes cantidades en nuestro país", agregó.Por sus propiedades bactericidas y antihongos es más higiénico y evita que el individuo que lo usa respire sus propios gérmenes; lo que permite que se los pueda usar muchas horas seguidas.
  • Test serológico: Hacia mediados del mes de mayo, un equipo de investigadores argentinos lograron desarrollar el primer test serológico del país para el SARS-CoV-2. El test "COVIDAR IgG", cuyo desarrollo fue liderado por científicos del CONICET y del Instituto Leloir, fue validado con 5000 análisis en distintos centros de salud con excelentes resultados. Una de las líderes del proyecto fue Andrea Gamarnik. Este test serológico permite a partir del análisis de muestras de sangre o de suero determinar si una persona tiene anticuerpos contra el nuevo coronavirus SARS-CoV-2. El mismo arroja resultados en un par de horas y, entre otros fines, sirve para evaluar la evolución de la pandemia de COVID-19 en poblaciones."Que Argentina pueda realizar sus propios test es una muestra de soberanía sanitaria, de soberanía científico tecnológica y un ejemplo de la capacidad que tienen los científicos de nuestro país, que, en 45 días, pudieron desarrollar un producto 100% nacional", destacó el Ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Roberto Salvarezza en el momento de dar a conocer la noticia. Asimismo, la presidenta del CONICET, Ana Franchi, destacó que: "El desarrollo de este kit diagnóstico es un orgullo para todos los investigadores y todas las investigadoras de la Argentina, y para el CONICET en particular. En muy poco tiempo y con un gran esfuerzo, Gamarnik y su equipo desarrollaron "COVIDAR IgG", lo que demuestra una vez más la capacidad y la excelencia de la comunidad científica argentina". En un año complicado, ese altísimo nivel quedó demostrado.