Nada es más sintomático del momento que pasa el negocio del cine que la necesidad de ampliar marcas y crear productos sobre nombres ya conocidos. Animales Fantásticos, spin-off de Harry Potter, estrena segundo episodio basado en esta idea de explotar la marca. ¿La película funciona por fuera de lo que uno espera de magos, muggles y grifos? Esa es la pregunta clave y sí, al menos en parte, funciona. Pero hay algo un poco molesto: la necesidad de que un filme que debería llevarnos a otro mundo nos recuerde, todo el tiempo, que estamos en el nuestro funcionando como alegoría un poco trivial de la demagogia trumpista (es por donde va el personaje de Johnny Depp, a la sazón el villano de esta película). La aventura fantástica debería alcanzar, pero aparentemente los grandes productores de entretenimiento quieren que, además de efectos especiales, seamos conscientes de lo que dice el diario.

Título original: Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald, EE.UU., 2018. Duración: 134’. Dirección: Peter Yates. Intérpretes: Eddie Redmayne, Johnny Depp, Jude Law, Katherine Waterston, Zoe Kravitz. Clasificación; Apta para mayores de 13 años.