De Niro y Juliette Binoche declararon formalmente inaugurada la 78° edición del Festival de Cannes

Comenzó el Festival de Cannes con un reconocimiento a la carrera de Robert De Niro

En el día de mañana Robert De Niro dará una MasterClass para más de 1000 personas en Cannes

La apertura del Festival Internacional de Cannes siempre viene precedida por las corridas de último momento, los anuncios de las ultimísimas películas anunciadas (hasta el 9 de mayo se incorporaron algunas), los temores por los escándalos o faltazos, las cada vez más estrictas medidas de seguridad y admisión (el atentado en la vecina Niza en 2016, cuando con un camión se embistió a una multitud, causando 86 muertos e incontables heridos, importó un antes y un después en toda la dinámica del festival). 
Así y todo, lo único que puede provocar una pequeña demora es una estancia un poquito más extendida de lo debido en la alfombra roja por parte de las estrellas antes de entrar en la enorme sala del Grand Théatre Lumière. Sala a la que ahora se denomina Grand Auditorium Lumière y que este año estrena nuevo sistema de sonido Dolby Atmos, con tecnología inmersiva. Con sus 2309 localidades, este cambio la lleva a ser la mayor sala de Europa equipada de ese modo. Se han colocado 128 parlantes permanentes, 20 de techo, se han utilizado cinco kilómetros de cables y se desplegaron 29 amplificadores (el costo estimado de la obras es de un millón de euros). Todo ello, sin modificar la estructura original de la sala. Es por ello que, según se informó, se habría requerido de la ayuda de un “equipo de acróbatas” para la instalación de los parlantes suspendidos.
Todas las ceremonias de todos los festivales del cine en el mundo suelen retrasarse, incumpliendo el horario anunciado. En el caso de Cannes, sin embargo, la demora siempre es pequeña y en ello sin dudas influye la necesidad de cumplir con el horario pautado para la transmisión televisiva (France Télévisions es un importante socio y sponsor del festival), por más que cada año el seguimiento del evento se transporta más a la página web del festival y a las redes sociales.
Todo cronometrado y calculado (o casi), incluidas la presentación, los anuncios, el ingreso al escenario del jurado principal (en último lugar su presidente/a, este año la hermosa e increíble actriz Juliette Binoche) y algún número especial (uno o dos, musicales usualmente). Luego, la entrega de la Palma de Oro honorífica, a la carrera, siempre a una figura indiscutible. Este año le llegó el turno al enorme Robert De Niro. “Siento una gran pasión por el Festival de Cannes…”, declaró al enterarse de su galardón; “Sobre todo ahora que hay tantas cosas en el mundo que nos separan, Cannes nos une: narradores, cineastas, fans y amigos. Es como volver a casa”. De Palma, Scorsese, Tarantino y hasta Bertolucci (¿cómo olvidar la icónica y operística Novecento?), se ha dado el gusto de trabajar con muchos de los directores más conocidos y respetados del mundo. De Niro ha estado recientemente en Argentina para el rodaje de la serie Nada (dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat, donde comparte cartel con Luis Brandoni) y antes había visitado nuestro país para la promoción de Toro salvaje (en 1981) y para filmar La misión, en las Cataratas del Iguazú (en 1985).
El también fundador del Festival Internacional de Cine de TriBeCa (en 2002, luego del 9/11, como una manera de insuflar algo de arte, vida y cultura a esa golpeada zona del Sur de Manhattan, en su amada Nueva York), como se encargó de destacar, realmente siente a Cannes como su casa. Aquí se proyectaron la citada Novecento, Taxi Driver (¡ambas en 1976!), El rey de la comedia, Una mujer para dos (Mad dog and Glory), La misión, y la lista sigue hasta la muy reciente Los asesinos de la luna (2023), con una de sus actuaciones más logradas en este siglo (luego de que se transformara en un ícono, una máscara que le impuso una mueca que se prolongó durante demasiadas películas). En 2011, además, De Niro presidió el jurado de la Competencia Oficial del festival.
Feliz con este merecido reconocimiento, el actor fue el encargado de “recitar” las palabras con que se da por formalmente inaugurada la 78° edición del Festival Internacional de Cine de Cannes, junto con la presidenta del jurado, Juliette Binoche, que el año pasado fue la encargada de entregar en la apertura -emocionada hasta las lágrimas- el premio honorífico a Meryl Streep. Hoy, a las 15:15 (hora de Francia), Robert De Niro tendrá una charla pública (dará una MasterClass, podría decirse, visto el protagonista) para los periodistas, acreditados y público (poco, misión casi imposible para quien no forma parte del universo del festival) que tenga la suerte de conseguir una de las 1068 entradas para la nada pequeña Sala Debussy.
Fernando E. Juan Lima
@fejlima
(Desde Cannes)
 

     

Juliette Binoche, presidenta del Jurado este año, en 2024 fue la encargada de otorgar la Palma de Oro Honoraria a Meryl Streep

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