El productor de cine Harvey Weinstein llegó este lunes a la Corte Suprema de Nueva York para hacer frente a los cargos de abusos sexuales, a partir de acusaciones de unas 80 mujeres que hace dos años catapultaron el movimiento feminista del Metoo, donde fue recibido entre protestas de un pequeño grupo de activistas.

Antes de llegar al piso 15 de la Corte, Weinstein tuvo que pasar por delante de una veintena de feministas de grupos como Time's Up, Equality Now o #MeToo, que esperaban a las puertas del tribunal del sur de Manhattan desde temprano con pancartas de "Escucha a las supervivientes" o "Justicia para las supervivientes".

El domingo, diversos grupos feministas se reunieron en Nueva York para coordinar su reacción al inicio del juicio y está previsto que esta mañana algunas actrices lean un manifiesto ante las puertas del tribunal. Pese a las decenas de mujeres que criticaron su actitud hacia ellas, Weinstein está acusado por la Fiscalía de Nueva York de cinco delitos sexuales centrados en dos supuestos ataques a dos mujeres: uno en el que habría violado a una mujer no identificada en un hotel de Nueva York en 2013, y otro en el que supuestamente forzó a tener sexo oral a la ayudante de producción Mimi Haleyi en su departamento en 2006.

Se espera que ellas dos y otras cuatro mujeres cuyas acusaciones no han dado lugar a cargos criminales ante la Justicia, entre las que está la actriz Annabella Sciorra ("Los Soprano"), comparezcan como testigos durante el juicio, en el que la Fiscalía tratará de demostrar un patrón de comportamiento por parte de Weinstein.

Por su parte, la defensa del productor buscará desacreditar sus testimonios y minar su credibilidad, y en ese sentido su abogada Donna Rotunno aseguró recientemente a CNN que tienen pruebas que demuestran "una relación continuada entre él y las mujeres" que lo han denunciado.