Después de muchas dilaciones, finalmente la Disney decidió no estrenar en cines de los EE.UU. su tanque Mulan, cuyo lanzamiento internacional coincidió con la caída de los cines en todo el mundo por la pandemia de Covid-19. La decisión está signada por la necesidad de recuperar los costos altísimos de la producción (la película costó alrededor de u$ 200 millones, a lo que hay que sumar un equivalente en promoción global) y de testear un nuevo tipo de lanzamiento. En efecto: Mulan estará disponible en la plataforma de video on demand Disney+, pero para verla será necesario pagar un plus de u$ 29,99, además de los u$ 7 que cuesta el abono mensual.

En el resto de los territorios, el filme será lanzado en salas, en la medida en que estén abiertas. Es un duro golpe para la exhibición en salas. Los dueños de las cadenas esperaban que las películas de alto perfil sirvieran para incentivar un regreso masivo a los cines y contaban en lo inmediato tanto con Mulan (cuyo lanzamiento, muchas veces pospuesto, había quedado firme para el 4 de septiembre hasta principios de julio), como con Tenet, el tanque de Christopher Nolan que debería estrenarse el 26 de agosto, pero aún está en duda. Aunque en los EE.UU. hay salas abiertas, por ahora solo se proyectan relanzamientos de películas de alto perfil. Las películas destinadas al verano boreal, la "temporada alta", no se sabe aún si podrán verse en lo que resta del año.

Disney, por su parte, tuvo un pésimo segundo trimestre, dado que su principal fuente de ingresos son los parques y el negocio hotelero, que recién está volviendo con tremendas restricciones desde principios de julio. El actual CEO de Disney, Bob Chapek, aclaró que no se trata de cambiar el sistema de ventanas exclusivas de exhibición sino de tomar una decisión respecto de este filme en particular. Pero también que "vamos a tener que ver bien qué pasa y tomar en cuenta el número de transacciones", lo que parece ir en contradicción con la declaración anterior, hecha para calmar a los cines.

Por otro lado, es dudoso que -como señala Variety- en una economía en recesión a niveles similares a los de la Gran Depresión alguien pague casi treinta dólares para ver una película en su casa, incluso si ese sería el promedio a pagar para una familia en las salas. Son tiempos duros para todos y los cambios para el cine se aceleran.

Más notas de

Leonardo Desposito

Videojuegos XXX en los albores de la era digital

Sex Olympics: aquellos juegos eróticos de los 80

Por (y para qué) ver clásicos del cine y dónde encontrarlos

El Ciudadano, puertta de entrada al cine moderno

Apuestas multimillonarias: cuánto gastarán las plataformas en 2021

Los SVOD se afianzan como centro del panorama audiovisual

Hollywood reconfigura el viejo negocio del cine

El Conjuro 3, éxito relativo en salas estadounidenses

El legado de Júpiter, cancelado: un fracaso de Netflix

El legado de Júpiter, fracaso de Netflix

Arma Mortal: la serie que marcó a fuego la comedia de acción

Danny Glover y Mel Gibson, la pareja máxima de los 80 en Arma Mortal

Cine , teatro argentino y clásicos de los 80 para disfrutar en casa

Cine , teatro argentino y clásicos de los 80 para disfrutar en casa

Milo Manara: de la historieta al cine erótico

Le Déclic, Manara y el erotismo de los ochenta

HBO Max apuesta por un modelo con publicidad

HBO Max, plataforma en busca de ampliar alternativas

Hollywood y China, una relación en crisis para la taquilla

Rápidos y furiosos 9, el primer gran tanque post pandemia